“y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre«
(Filipenses 2:11)



Declarar que Jesús es el Señor es reconocer que Él es el Rey, el Dueño, el Amo de nuestra vida. Y, por consiguiente, que nosotros somos sus siervos, sus esclavos.

Declarar que Jesús es el Señor y no obedecer Sus mandamientos, es un contrasentido, una mentira: A un Rey se le obedece sin condiciones.
Lucas 6:46 – ¿Por qué me llamáis, Señor, Señor, y no hacéis lo que Yo digo? –
Muchos confiesan a Jesús como Señor, pero no son sinceros delante de Dios. Pueden engañar a los hombres, e incluso pueden engañarse a sí mismos, pero no lo engañarán a Él.
19 Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; 20 enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén. (Mateo 28:19, 20) –

Aceptar a Cristo como Señor implica rechazar todo otro señorío sobre nuestras vidas.
Mateo 6:24 – Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas. –
34 Jesús les respondió: De cierto, de cierto os digo, que todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado. 35 Y el esclavo no queda en la casa para siempre; el hijo sí queda para siempre. 36 Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres. (Juan 8:34 – 36) –
¹ Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados, 2 en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia, 3 entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás. (Efesios 2:1 – 3) –

9 que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. 10 Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación. (Romanos 10:9, 10) –
En los días que nos toca vivir puede parecer un requerimiento menor el hecho de “creer en el corazón” y “confesar con la boca”. Aunque los hermanos que viven en lugares donde la iglesia es perseguida, seguramente no opinan lo mismo.
Es necesario entender exactamente lo que está diciendo el apóstol Pablo en este pasaje, ya que está en cuestión el tema fundamental de nuestra salvación.
“Confesar” implica mucho más que solo “decir”.
La palabra griega que se traduce como “confesar” es homologeó, que significa “declarar abiertamente, hablando con libertad, siendo tal confesión el efecto de una profunda convicción de unos hechos” (Vine)
Es decir que esa confesión es el efecto de una profunda convicción, o, como dice la Escritura, de creer en el corazón.


La fe verdadera no puede ocultarse.
Cuando una persona escucha el Evangelio y lo cree en su corazón, lo confiesa aunque esté en juego su vida, para que otros también puedan ser salvos.
Veamos las implicancias que la frase “Jesús es el Señor” tenían los primeros tiempos de la iglesia.
1 – Provocaba la oposición de los judíos.
En – 13porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo. (Romanos 10:13) – tenemos que ésta es una cita del profeta Joel:
Joel 2:32 – Y todo aquel que invocare el nombre de Jehová será salvo; porque en el monte de Sion y en Jerusalén habrá salvación; como ha dicho Jehová, y entre el remanente al cual Él habrá llamado. –
Está claro que para Pablo, el Señor y Jehová son la misma persona.
En el ya citado versículo de – 9que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. (Romanos 10:9) –, Pablo llama Señor a Jesús, por lo tanto, Jehová y Jesús son el mismo y único Dios.
Para los judíos esto era una blasfemia y por eso perseguían a los cristianos. El mismo Pablo lo había hecho antes de encontrarse con el Señor – 1Y Saulo consentía en su muerte. En aquel día hubo una gran persecución contra la iglesia que estaba en Jerusalén; y todos fueron esparcidos por las tierras de Judea y de Samaria, salvo los apóstoles. 2Y hombres piadosos llevaron a enterrar a Esteban, e hicieron gran llanto sobre él. 3Y Saulo asolaba la iglesia, y entrando casa por casa, arrastraba a hombres y a mujeres, y los entregaba en la cárcel.
4Pero los que fueron esparcidos iban por todas partes anunciando el evangelio. (Hechos 8:1 – 4) –.
2 – Provocaba la oposición de los romanos
“Para el tiempo de Apocalipsis” (Finales del siglo I) la adoración del César era la única religión que cubría todo el Imperio Romano; y fue debido a su rechazo a conformar a sus demandas que los cristianos fueron perseguidos y muertos. Su esencia era que el Emperador Romano reinante, encarnando el espíritu de Roma, era divino. Una vez al año, todo el mundo en el imperio tenía que aparecer ante los magistrados para quemar una pizca de incienso para la divinidad del César y decir: “César es el Señor”. Después de haber hecho esto, el hombre podía irse para adorar cualquier dios o diosa que quisiera, en tanto y en cuanto esa adoración no infringiera la decencia o el buen orden; pero él debía pasar por esta ceremonia en la que reconocía la divinidad del Emperador” (R. A. Taylor; Apocalipsis, un comentario de referencia).
Ningún cristiano puede reconocer otro Señor que Jesús. A nuestros hermanos de los 1eros siglos de la iglesia, esto les valía persecución y muerte.

En base a lo visto, surge esta pregunta: Si someterse al señorío de Cristo es tan exigente y costoso, ¿puedo yo, siendo débil y falible, hacerlo?
La respuesta es que sería imposible para cualquier persona, pero…

1° Corintios 12:3 – Por tanto, os hago saber que nadie que hable por el Espíritu de Dios llama anatema a Jesús; y nadie puede llamar a Jesús Señor, sino por el Espíritu Santo. –
La Biblia Al Día (BAD) traduce así: – Pero ahora de vez en cuando se encuentran con individuos que se proclaman mensajeros del Espíritu de Dios. ¿Cómo sabe uno que una persona tiene inspiración divina y no es un farsante? Hay una manera: Ningún mensajero del Espíritu de Dios maldice a Jesús, y nadie puede decir con toda sinceridad que “Jesucristo es el Señor” si el Espíritu Santo no lo está ayudando. (1° Corintios 12:3) –
De hecho, el Señor dijo que bajo el poder del Espíritu Santo, podemos ser testigos de Él: – Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra. (Hechos 1:8) –
La palabra “Testigo” es la traducción del griego martus o martur, de donde proviene la voz castellana mártir, uno que da testimonio mediante su muerte. Denota a uno que puede certificar o certifica aquello que ha visto u oído, o conoce (Vine).
Es necesario entender que el hecho de someterse al señorío de Cristo tiene consecuencias en nuestras vidas.
El Señor Jesús nunca nos va a obligar a obedecerlo, pero hacerlo siempre es para nuestro beneficio.
| Consecuencias de someterse al señorío de Cristo | Consecuencias de no someterse al señorío de Cristo |
| – Salvación Romanos 10:9 – Que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. – | – Condenación Juan 3:18 – El que cree en Él, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios. – |
| – Nueva vida. Esto implica poder dejar atrás los errores y culpas del pasado y poder mirar el futuro con esperanza. 2° Corintios 5:17 – De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechos nuevas. – | – Muerte espiritual Esto implica cargar con nuestras culpas y estar bajo el yugo del pecado. Colosenses 2:13, 14 (DHH) Ustedes, en otro tiempo, estaban muertos espiritualmente a causa de sus pecados y por no haberse despojado de su naturaleza pecadora; pero ahora Dios les ha dado vida juntamente con Cristo, en quien nos ha perdonado todos los pecados. Dios anuló el documento de deuda que había contra nosotros y que nos obligaba; lo eliminó clavándolo en la cruz. – (Dios Habla Hoy) |
| – Firmeza, estabilidad y victoria ante los embates de la vida. Mateo 7:24 – Cualquiera, pues que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca. – | – Debilidad y derrota ante los embates de la vida Mateo 7:16, 17 – Pero cualquiera que me oye estas palabras y no las hace, le compararé a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena; y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y dieron con ímpetu contra aquella casa; y cayó, y fue grande su ruina. – |
| – Verdadera libertad Juan 8:31, 32 – Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en Él: Si vosotros permanecéis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres. – Juan 8:36 – Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres. – | – Esclavitud Juan 8:33, 34 – Le respondieron: Linaje de Abraham somos, y jamás hemos sido esclavos de nadie. ¿Cómo dices Tú: Seréis libres? Jesús les respondió: De cierto os digo, que todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado. – |
| – Victoria sobre las tentaciones del mundo 1° Juan 5:3 – 5 Pues este es el amor a Dios,que guardamos sus mandamientos; y sus mandamientos no son gravosos. Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe. ¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios? – | – Derrota sobre las tentaciones del mundo 1° Juan 2:16, 17 – Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre. – |
| – Confianza en la provisión y cuidado de Dios. Mateo 6:31 – 33 (TLA) Ya no se preocupen por lo que van a comer, o lo que van a beber, o por la ropa que se van a poner. Sólo los que no conocen a Dios se preocupan por eso. Ustedes tienen como padre a Dios que está en el cielo, y Él sabe lo que ustedes necesitan. Lo más importante es que reconozcan a Dios como único Rey, y que hagan loque Él les pide. Dios les dará a su tiempo todo lo que necesiten. – (Traducción Lenguaje Actual) | – Angustia y ansiedad ante los problemas de cada día Mateo 6:32 – Sólo los que no conocen a Dios se preocupan por eso. – |
Al comenzar la lección, definimos como cristianos a la persona que se somete al señorío de Cristo. Hemos entendido que ser cristiano no es algo liviano y superficial. Compromete toda la vida.
