
En el Nuevo Testamento se refiere a TODOS los nacidos de nuevo, esto es, todos aquellos que han confesado con su boca al Señor Jesús y creyeron en su corazón que Dios lo levantó de los muertos – 9que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. (Romanos 10:9) –
Nosotros, todos los creyentes juntos, componemos la iglesia.
El término es usado de 2 maneras específicas:
- La iglesia local o un grupo organizado de cristianos que se congregan y sirven juntos.
- La iglesia universal o cuerpo de Cristo. La iglesia universal está constituida por todos los creyentes en Cristo, desde el día de Pentecostés en los Hechos, hasta los últimos tiempos del Apocalipsis. La iglesia local es una representación visible y temporal de la iglesia universal.
¡La Vida Cristiana se Vive en Comunidad!
Es imposible crecer como cristiano sin tener amistad y compañerismo con otros creyentes.
Nos necesitamos “Los unos a los otros…”
El mensaje es obvio: Para ser fiel a Dios y crecer en madurez cristiana, es imprescindible compartir con otros cristianos y servir a Dios juntos.
Lee los siguientes versículos y escribe qué enseñan sobre la actitud que debemos tener los unos por los otros:
Juan 13:34 – Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como Yo os he amado, que también os améis unos a otros. – ………………………………………………………………………………………………………
Romanos 12:5 – así nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo, y todos miembros los unos de los otros. – ………………………………………………………………………………………………………………………………………………….
Romanos 12:10 – Amaos los unos a los otros con amor fraternal; en cuanto a la honra, prefiriéndoos los unos a los otros. – …………………………………………………………………………………………………………………………………
Gálatas 5:13 – Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión para la carne, sino servíos por amor los unos a los otros. – ………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………….
Efesios 4:2 – con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor. – ……………………………………………………………………………………………………………………………………………………………
Efesios 4:32 – Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos con otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.– …………………………………………………………………………………………………
Efesios 5:21 – Someteos unos a otros en el temor de Dios. – …………………………………………………………………………
Colosenses 3:16 – La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos espirituales. – …………………………………………………………………………………………………………………………………………………………..
1° Tesalonicenses 4:18 – Por tanto, alentaos los unos a los otros con estas palabras – Por tanto, alentaos los unos a los otros con estas palabras – ………………………………………………………………………………………………………………
1° Tesalonicenses 5:11 – Por lo tanto, animaos unos a otros, y edificaos unos a otros, así como lo hacéis. – ……………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………..
Santiago 5:9 – Hermanos, no os quejéis unos contra otros, para que no seáis condenados; he aquí, el juez está delante de la puerta. – ……………………………………………………………………………………………………………………………..
Santiago 5:16 – Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados. La oración eficaz de justo puede mucho. – ………………………………………………………………………………………………………..
1° Pedro 4:9 – Hospedaos los unos a los otros sin murmuraciones. – ………………………………………………………..
Símbolos de la Iglesia
a. El cuerpo de Cristo
El uso de esta ilustración nos recuerda que la iglesia es un organismo y no una organización.
Una organización es un grupo de individuos asociados para cierto propósito.
Un organismo es algo vivo que se desarrolla por la vida inherente en sí.
El cuerpo humano es uno, sin embargo, está hecho de millones de células vivas; de igual manera, el cuerpo de Cristo es uno, aunque está compuesto de millones de seres renacidos. De la misma manera que el cuerpo humano es vigorizado por el alma, así también el cuerpo de Cristo es vigorizado por el Espíritu Santo.
1° Corintios 12:13 – Porque por un Espíritu somos todos bautizados en un cuerpo.
b. La familia de Dios
Dios es el Padre, nosotros, los salvados por la sangre de Jesucristo, Sus hijos; y hermanos unos de otros.
Efesios 2:19 – Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios.
c. La esposa de Cristo
Esta ilustración se emplea tanto en el Antiguo Testamento, como en el Nuevo Testamento, para representar la unión y comunión de Dios y su pueblo. Esa relación es de amor y respeto mutuo en la cual cada uno de los cónyuges tiene un área apropiada de responsabilidad. La esposa debe estar sujeta a su esposo como al Señor; el esposo debe amar a su esposa de tal manera que la considere por encima de él, hasta el punto del sacrificio, así como Cristo amó a la iglesia y murió por ella – 32Grande es este misterio; mas yo digo esto respecto de Cristo y de la iglesia. 33Por lo demás, cada uno de vosotros ame también a su mujer como a sí mismo; y la mujer respete a su marido. (Efesios 5:32, 33) –. Nuestro estado presente es como el de una novia que está comprometida para casarse y espera atentamente y preparada la llegada del novio – 1Entonces el reino de los cielos será semejante a diez vírgenes que tomando sus lámparas, salieron a recibir al esposo. 2Cinco de ellas eran prudentes y cinco insensatas. 3Las insensatas, tomando sus lámparas, no tomaron consigo aceite; 4mas las prudentes tomaron aceite en sus vasijas, juntamente con sus lámparas. 5Y tardándose el esposo, cabecearon todas y se durmieron. 6Y a la medianoche se oyó un clamor: ¡Aquí viene el esposo; salid a recibirle! 7Entoces todas aquellas vírgenes se levantaron, y arreglaron sus lámparas. 8Y las insensatas dijeron a las prudentes: Dadnos de vuestro aceite; porque nuestras lámparas se apagan. 9Mas las prudentes respondieron diciendo: Para que no nos falte a nosotras y a vosotras, id más bien a los que venden, y comprad para vosotras mismas. 10Pero mientras ellas iban a comprar, vino el esposo; y las que estaban preparadas entraron con él a las bodas; y se cerró la puerta. 11Después vinieron también las otras vírgenes, diciendo: ¡Señor, señor, ábrenos! 12Mas él respondiendo, dijo: De cierto os digo, que no os conozco. 13Velad, pues, porque no sabéis el día ni la hora en que el Hijo del Hombre ha de venir. (Mateo 25:1 – 13) –
Busca y escribe otras maneras de denominar a la iglesia en los siguientes pasajes:






La Cabeza de la Iglesia: Cristo
22 y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia, 23 la cual es su cuerpo, la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo. (Efesios 1:22, 23) –
→ Los ministros: todos los miembros
4 Ahora bien, hay diversidad de dones, pero el Espíritu es el mismo. 5 Y hay diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo. 6 Y hay diversidad de operaciones, pero Dios, que hace todas las cosas en todos, es el mismo. 7 Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho. 8 Porque a este es dada por el Espíritu palabra de sabiduría; a otro, palabra de ciencia según el mismo Espíritu; 9 a otro, fe por el mismo Espíritu; y a otro, dones de sanidades por el mismo Espíritu. 10 A otro, el hacer milagros; a otro, profecía; a otro, discernimiento de espíritus; a otro, diversos géneros de lenguas; y a otro, interpretación de lenguas. 11 Pero todas estas cosas las hace uno y el mismo Espíritu, repartiendo a cada uno en particular como él quiere.
12 Porque así como el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, pero todos los miembros del cuerpo, siendo muchos, son un solo cuerpo, así también Cristo. (1° Corintios 12:4 – 12) –
→ Los cargos de autoridad
11 Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, 12 a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, 13 hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; (Efesios 4:11 – 13) –
Este tipo de ministros son dados a la iglesia por Cristo. No son levantados por voluntad humana.
Los apóstoles, profetas y evangelistas son itinerantes y los pastores y maestros, fijos de cada congregación.
Su misión: Perfeccionar, organizar, preparar, capacitar, adiestrar a los santos para el servicio.
Condición y deberes del pastor:
¹Palabra fiel: Si alguno anhela obispado, buena obra desea. 2 Pero es necesario que el obispo sea irreprensible, marido de una sola mujer, sobrio, prudente, decoroso, hospedador, apto para enseñar; 3 no dado al vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas, sino amable, apacible, no avaro; 4 que gobierne bien su casa, que tenga a sus hijos en sujeción con toda honestidad 5 (pues el que no sabe gobernar su propia casa, ¿cómo cuidará de la iglesia de Dios?); 6 no un neófito, no sea que envaneciéndose caiga en la condenación del diablo. 7 También es necesario que tenga buen testimonio de los de afuera, para que no caiga en descrédito y en lazo del diablo. (1° Timoteo 3:1 – 7) –
¹Ruego a los ancianos que están entre vosotros, yo anciano también con ellos, y testigo de los padecimientos de Cristo, que soy también participante de la gloria que será revelada: 2 Apacentad la grey de Dios que está entre vosotros, cuidando de ella, no por fuerza, sino voluntariamente; no por ganancia deshonesta, sino con ánimo pronto; 3 no como teniendo señorío sobre los que están a vuestro cuidado, sino siendo ejemplos de la grey. 4 Y cuando aparezca el Príncipe de los pastores, vosotros recibiréis la corona incorruptible de gloria. (1° Pedro 5:1 – 4) –
Deberes de la congregación con el pastor:
Acordaos de vuestros pastores, que os hablaron la palabra de Dios; considerad cuál haya sido el resultado de su conducta, e imitad su fe. (Hebreos 13:7) -, Obedeced a vuestros pastores, y sujetaos a ellos; porque ellos velan por vuestras almas, como quienes han de dar cuenta; para que lo hagan con alegría, y no quejándose, porque esto no os es provechoso. (Hebreos 13:17) –
→ Las ordenanzas de la Iglesia
¿Qué es una ordenanza?: Es un mandato u orden autoritaria.
Jesús dejó 2 ordenanzas que fueron confirmadas por los apóstoles tanto en la enseñanza como en la práctica: El bautismo y la Cena del Señor.
a – El bautismo: Significa “INMERSIÓN” o “ACTO DE SUMERGIR”

9 Aconteció en aquellos días, que Jesús vino de Nazaret de Galilea, y fue bautizado por Juan en el Jordán. 10 Y luego, cuando subía del agua, vio abrirse los cielos, y al Espíritu como paloma que descendía sobre él. (Marcos 1:9, 10) –
El bautismo es un evento que se lleva a cabo en la vida de alguien que ha conocido a Cristo y simboliza su unión espiritual con Jesucristo.
4 Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva.
5 Porque si fuimos plantados juntamente con él en la semejanza de su muerte, así también lo seremos en la de su resurrección; (Romanos 6:4, 5) –
Al entrar al bautismo el creyente está demostrando: “yo estoy unido a Jesucristo y tengo el propósito de vivir para Él”.
El bautismo en agua no tiene poder salvador en sí mismo. Se bautiza a la gente, no para que sea salva, sino porque es salva.
b – La cena del Señor
Fue instituida por el Señor Jesús, la noche antes de su juicio y crucifixión. Consiste de pan y vino. Representan, en forma externa, la realidad espiritual que ya ha tomado lugar en la vida de un creyente por medio de su fe en Dios. El pan, que representa el cuerpo del Señor Jesús, significa que el creyente participa de la vida y la naturaleza de Jesucristo por medio de la fe. El fruto de la vid representa la sangre vertida en el Calvario para la remisión de sus pecados.
25 Asimismo tomó también la copa, después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre; haced esto todas las veces que la bebiereis, en memoria de mí. 26 Así, pues, todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que él venga. (1° Corintios 11:25, 26) –
Los que menosprecian a la Iglesia, en realidad no aman a Dios:
1° Juan 4:20 – Si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es mentiroso. Pues el que no ama a su hermano a quien ha visto, ¿cómo puede amar a Dios a quien no ha visto?
Como hemos visto, la Iglesia es el cuerpo de Cristo y el Señor es la Cabeza de la Iglesia. Si alguien no está dentro del cuerpo, no tiene a Cristo por Cabeza. Por eso, en la Epístola a los Hebreos leemos:
Hebreos 10:25 (NVI) – No dejemos de congregarnos, como acostumbran hacerlo algunos, sino animémonos unos a otros, y con mayor razón ahora que vemos que aquel día se acerca. – Nueva Versión Internacional –
El enemigo de nuestras almas quiere apartarte de la comunidad de Dios.
Él sabe que si estás en comunión con la Iglesia, te transformas en un peligro para él, por eso quiere que estés solo. Que te alejes de los hermanos.
Quiere que estés enojado, ofendido. Quiere que veas todo lo negativo. Quiere que no perdones.
1° Pedro 5:8 – Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar.
Tres estrategias para atacar a la iglesia
- La división. Si hay una sola Cabeza, hay una sola dirección. Los que traen divisiones disfrazarán sus verdaderas intenciones tras excusas muy “espirituales”, pero, en realidad, buscan su propia voluntad y no la del Señor.
1° Corintios 1:10 (NVI) – Les suplico, hermanos, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que todos vivan en armonía y que no haya divisiones entre ustedes, sino que se mantengan unidos en un mismo pensar y en un mismo propósito. – (Nueva Versión Internacional)
Leer:
25Sabiendo Jesús los pensamientos de ellos, les dijo: Todo reino dividido contra sí mismo, es asolado, y toda ciudad o casa dividida contra sí misma, no permanecerá. (Mateo 12:25) –
10 Al hombre que cause divisiones, después de una y otra amonestación deséchalo, 11 sabiendo que el tal se ha pervertido, y peca y está condenado por su propio juicio. (Tito 3:10, 11) –
19Estos son los que causan divisiones; los sensuales, que no tienen al Espíritu. (Judas 1:19) –
- El chisme. Proverbios 18:8 dice: Las palabras del chismoso son como bocados suaves, y penetran en las entrañas. El chisme es seductor, y fácilmente caemos en él, por eso es que debemos estar atentos. La Biblia muestra que es causa de todo tipo de contienda y división.
Proverbios 16:28 (PDT) – El perverso arma líos, y el chismoso fomenta enemistad entre los amigos. – (Palabra de Dios para Todos)
Santiago compara a la lengua como el fuego – 1Hermanos míos, no os hagáis maestros muchos de vosotros, sabiendo que recibimos mayor condenación. 2Porque todos ofendemos muchas veces. Si alguno no ofende en palabra, éste es varón perfecto, capaz también de refrenar todo el cuerpo. 3He aquí nosotros ponemos freno en la boca de los caballos para que nos obedezcan, y dirigimos así todo el cuerpo. 4Mirad también las naves; aunque tan grandes, y llevadas de impetuosos vientos, son gobernadas con un muy pequeño timón por donde el que las gobierna quiere. 5Así también la lengua es un miembro pequeño, pero se jacta de grandes cosas. He aquí, ¡cuán grande bosque enciende un pequeño fuego!
6Y la lengua es un fuego, un mundo de maldad. La lengua está puesta entre nuestros miembros, y contamina todo el cuerpo, e inflama la rueda de la creación, y ella misma es inflamada por el infierno. (Santiago 3:1 – 6) –. Lo mejor que se puede hacer cuando el fuego se descontrola, es apagarlo. Lo mismo debemos hacer con el chisme.
Proverbios 26:20 – Sin leña se apaga el fuego, y donde no hay chismoso cesa la contienda. –
- El descontento. Debemos cuidarnos de pensamientos y consejos que fomentan la insatisfacción, tales como: “No te tienen en cuenta”, “Vos estás para mucho más”, “Tu ministerio está estancado”.
El Señor es quien promueve, lo que debemos hacer es ser fieles con lo que tenemos y Él nos pondrá en lo mucho.
Mateo 25:21 – Y su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor. –

¹ Yo pues, preso en el Señor, os ruego que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados, 2 con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor, 3 solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz; (Efesios 4:1 – 3) –