“Es el centro de gravedad en el sistema de la verdad cristiana, el sol alrededor del cual se agrupan todos los orbes menores. Es el hito de oro al que conduce todo el camino del conocimiento y de la cual todas irradian, es el cordón sobre el cual se ensartan todas las doctrinas como muchas perlas, manteniéndolas en su lugar y dándoles unidad. Es la plomada por la cual cada credo necesita ser medido, la balanza en la que se debe sopesar cada dogma humano. Está diseñado como el ancla principal para nuestras almas en medio de las tormentas de la vida. La doctrina de la soberanía de Dios es un cordial divino para refrescar nuestros espíritus”. (Arthur W. Pink)
“No hay ningún atributo de Dios que sea más consolador para Sus hijos que la doctrina de la Soberanía Divina. Bajo las más adversas circunstancias, en medio de las tribulaciones más severas, ellos creen que la Soberanía ha ordenado sus aflicciones, que la Soberanía los gobierna y que la Soberanía los va a santificar a todos. No hay nada por lo que los hijos de Dios deban contender con más ahínco que por el dominio de su Señor sobre toda la creación; el reinado de Dios sobre todas las obras de Sus propias manos; el trono de Dios, y Su derecho a sentarse sobre ese trono. Por otra parte, no hay doctrina más odiada por los hombres del mundo, y no hay otra verdad que hayan convertido en una pelota de fútbol, como la grandiosa, estupenda, y muy cierta doctrina de la Soberanía del infinito Jehová” (Charles H. Spurgeon)
Introducción
¿Cómo definimos la soberanía de Dios? Dejemos que la Escritura conteste esta pregunta:
11Tuya es, oh Jehová, la magnificencia y el poder, la gloria, la victoria y el honor; porque todas las cosas que están en los cielos y en la tierra son tuyas. Tuyo, oh Jehová, es el reino, y Tú eres excelso sobre todos. 12Las riquezas y la gloria proceden de Ti, y Tú dominas sobre todo; en tu mano está la fuerza y el dar poder a todos. (1° Crónicas 29:11, 12) –.
3Nuestro Dios está en los cielos;
Todo lo que quiso ha hecho. (Salmos 115:3) –.
6Todo cuanto el SEÑOR quiere, lo hace, en los cielos y en la tierra, en los mares y en todos los abismos. (Salmos 135:6) –.
10Tu reino es reino de todos los siglos,
Y tu señorío en todas las generaciones. (Salmos 145:10) –.
10Que declaro el fin desde el principio
Y desde la antigüedad lo que no ha sido hecho.
Yo digo: “Mi propósito será establecido,
Y todo lo que quiero realizaré.” (Isaías 46:10) –.
35Todos los habitantes de la tierra son considerados como nada; y Él hace según su voluntad en el ejército del cielo, y en habitantes de la tierra, y no hay quien detenga su mano, y le diga: ¿Qué haces? (Daniel 4:35) –.
La Confesión de fe de Westminster declara: “Dios desde la eternidad, por el sabio y santo consejo de su voluntad, ordenó libre e inalterablemente todo lo que sucede. Sin embargo, lo hizo de tal manera, que Dios ni es autor del pecado, ni hace violencia a la voluntad de sus criaturas, ni quita la libertad ni contingencia de las causas secundarias, sino más bien las establece”.
La Confesión Bautista de fe de 1689 dice: “Dios, desde toda la eternidad, por el sapientísimo y santísimo consejo de su propia voluntad, ha decretado en sí mismo, libre e inalterablemente, todas las cosas, todo lo que sucede; sin embargo, de tal manera que por ello Dios ni es autor del pecado ni tiene comunión con nadie en el mismo; ni se hace violencia a la voluntad de la criatura, ni se quita la libertad o contingencia de las causas secundarias, sino que más bien las establece; en lo cual se manifiesta su sabiduría en disponer todas las cosas, y su poder y fidelidad en llevar a cabo sus decretos”.

(Nota: la causa primaria es lo que Dios decretó. Las causas secundarias tienen que ver con la acción de las cosas creadas, incluido el ser humano.)
Ahora bien, todo cristiano está dispuesto a afirmar que Dios es soberano y que es el Creador de los cielos y la tierra.
Su soberanía en el pasado no crea ningún conflicto a la mayoría de los creyentes. El problema surge cuando se analiza Su soberanía en asuntos particulares y de actualidad. Así es que se amontonan peguntas del tipo: ¿Es la voluntad de Dios que ocurran cosas malas a personas buenas o inocentes? ¿Las guerras, las catástrofes, los terremotos, etc., son determinados por Dios? ¿Está regulando Dios cada cosa que ocurre o Dios es una especie de espectador que simplemente aprueba o desaprueba las cosas que ocurren? En definitiva: ¿Hasta qué punto Dios es soberano en la actualidad?
Juan Calvino escribió: “El pensamiento natural, después de considerar en la creación la potencia de Dios, se para allí; y cuando más penetra, no pasa de considerar y advertir la sabiduría, potencia y bondad del Creador, que se muestran a la vista en la obra del mundo, aunque no queramos verlo; después concibe una especie de operación general en Dios para conservarlo y mantenerlo todo en pie, y de la cual depende la fuerza del movimiento; finalmente, piensa que la fuerza que Dios les dio al principio en su creación primera basta para conservar todas las cosas en su ser. Pero la fe ha de penetrar mucho más adelante: debe reconocer por gobernador y moderador perpetuo que confesó como creador de todas las cosas; y esto, no solamente porque Él mueve la máquina del mundo y cada una de sus partes con un movimiento universal, sino también porque tiene cuidado, mantiene y conserva con una providencia particular todo cuanto creó, hasta el más pequeño pajarito del mundo” (Institución de la religión cristiana. Libro 1. Capítulo XVI).
Salmos 115:3 (LBLA) Nuestro Dios está en los cielos;
Él hace lo que le place.
Algunos errores frecuentes sobre la soberanía de Dios.
A. El poder de Satanás
Muchos creyentes consideran que el diablo entorpece el plan de Dios. Si ocurre alguna situación negativa o trágica entienden que es obra de Satanás. Según su percepción, Dios no puede tener nada que ver con asuntos o situaciones que consideran injustos. Si Satanás pudiera torcer el plan de Dios, entonces se trataría de una guerra entre enemigos igualmente poderosos. Dios ya no sería el Ser Supremo, y no habría ninguna seguridad que Su plan se cumpla. El Señor dijo por medio del profeta Isaías:
21Proclamad, y hacedlos acercarse, y entren todos en consulta; ¿quién hizo oír esto desde el principio, y lo tiene dicho desde entonces, sino Yo Jehová? Y no hay más Dios que Yo; Dios justo y Salvador; ningún otro fuera de Mí. (Isaías 45:21) – … no hay más Dios que Yo; Dios justo y Salvador; ningún otro fuera de Mí.
B. Dios fue sorprendido en el Edén
Algunos maestros equivocados enseñan que el plan original de Dios fue frustrado por el pecado de Adán. Ellos entienden que Dios creó un mundo perfecto para que el hombre viviera en comunión con Él, pero algo inesperado ocurrió. Adán pecó. Esto, alegan, no estaba dentro del plan divino, y desde entonces Dios está tratando de remediar esa imprevista calamidad. La venida de Cristo y Su muerte en la cruz serían una manera de arreglar ese problema.
La Escritura afirma que la salvación por medio de la cruz fue planeada por Dios antes de la fundación del mundo:
1° Pedro 1:19, 20 – sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación, ya destinado desde antes de la fundación del mundo, pero manifestado en los postreros tiempos por amor de vosotros.
C. «Dios es un caballero»
Esta es una de las frases preferidas de muchos predicadores y evangelistas. “Él nunca entrará si tú no se lo permites”, afirman. Según ellos, Dios nunca osaría interferir en la sagrada libertad del ser humano. En definitiva, el poder de decisión radica en la criatura, no en el Creador. Las implicancias a las que deriva este error nefasto son incontables. La soberanía ahora la tiene el hombre. Apoyan esta falsa creencia en:
Apocalipsis 3:20 – He aquí, Yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo.
Ignorando que el Señor no está hablando a un hombre pecador para que abra la puerta de su corazón, sino que se estaba llamando a arrepentimiento a una iglesia que se había desviado.
El Señor no pide permiso. Él es el Soberano absoluto de todo lo creado. Hace como quiere siempre, más allá de los deseos del hombre.
El corazón del hombre piensa su camino;
Mas Jehová endereza sus pasos. (Proverbios 16:9) –.
D. Pueden ocurrir cosas que no están dentro de la voluntad de Dios
Cuando ocurren cosas malas a personas buenas o inocentes, muchos creyentes enarbolan esta facilista explicación: Simplemente Dios no tiene nada que ver con la situación. Esta manera de pensar es la que prevalece en el día de hoy. La Escritura enseña que es la voluntad de Dios que ocurran ciertos eventos que él aborrece. Un ejemplo:
1° Pedro 3:17 – Porque mejor es que padezcáis haciendo el bien, si la voluntad de Dios así lo quiere, que haciendo el mal.
En otras palabras: Puede ser la voluntad de Dios que los cristianos suframos por hacer el bien. El contexto histórico de este pasaje es la persecución de los cristianos. Pero perseguir a los cristianos, quienes no merecen ser perseguidos, es pecado. De modo que Dios desea que sucedan eventos en los que está incluido el pecado.
El sacrificio de Cristo es el ejemplo más claro: es el suceso central de la historia de la redención, pero para que sucediera debían ocurrir los pecados de Herodes, Poncio Pilato, los soldados, los líderes judíos y todos los que estuvieron involucrados con la crucifixión.
Por otro lado, está la voluntad escrita de Dios. Es lo que Él nos manda a hacer en Su Palabra. Esta es la voluntad de Dios que nosotros podemos desobedecer y dejar de hacer. La voluntad de Dios respecto a su decreto la cumplimos, creamos en ella o no. Pero respecto a sus mandamientos es posible que fallemos y no los cumplamos.
E. La oración puede torcer la voluntad de Dios
Muchos creyentes consideran que la oración es necesaria para cambiar el rumbo de las cosas. Si oramos con fe e insistentemente, podemos convencer a Dios para que intervenga para hacer lo que nosotros pedimos. Esta forma de pensar degrada al Soberano del Universo a un sirviente hombre. Falsos maestros han llegado al extremo de enseñar que el creyente puede “decretar”, elevando a la criatura al nivel de Dios. Esto es una herejía. Aun el Señor Jesús oró en Getsemaní:
Lucas 22:42 – diciendo: Padre, si quieres, pasa de Mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya.
Es verdad que “la oración eficaz del justo puede mucho” – 16Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede mucho. (Santiago 5:16) –, pero no puede cambiar lo que Dios ha determinado.
36Y el rey hará su voluntad, y se ensoberbecerá, y se engrandecerá sobre todo dios; y contra el Dios de los dioses hablará maravillas, y prosperará, hasta que sea consumada la ira; porque lo determinado se cumplirá. (Daniel 11:36) – … porque lo determinado se cumplirá.
F. El universo se rige por ciertas leyes que Dios estableció, por lo que ya no necesita intervenir

Según muchos piensan, Dios creó el universo y dejó que funcione por la acción de determinadas “leyes naturales”. Ya no hace falta que las dirija. Las órbitas planetarias, los ciclos del sol y la luna, las estaciones del año, suceden de manera natural. Calvino señala que si el sol se detuvo 2 días en los tiempos de Josué – 13Y el sol se detuvo y la luna se paró,
Hasta que la gente se hubo vengado de sus enemigos. (Josué 10:13) – y retrocedió 10° para fortalecer la fe de Ezequías – 11Entonces el profeta Isaías clamó a Jehová; e hizo volver la sombra por los grados que había descendido en el reloj de Acaz, diez grados atrás. (2° Reyes 20:11) –, deberíamos pensar que el sol no sale y se pone por un movimiento ciego de la naturaleza, sino que responde al gobierno particular de Dios. “No hay cosa más natural que después del invierno venga la primavera, y después de la primavera el verano, y a éste siga el otoño; sin embargo en esta sucesión se ve tanta diversidad, que fácilmente se cae en la cuenta de que cada año, cada mes y cada día es gobernado con una nueva y especial providencia de Dios”
Si cae un viejo árbol sobre el camino por causa de un gran viento, no es solo un acto natural. Si aparece un pequeño bulto en el seno de una mujer, no es un problema que surgió imprevistamente.
La Biblia declara que Dios es absolutamente soberano y que todo está bajo su completo dominio. Si un árbol cae en el camino, Dios determinó que así fuera, en el momento exacto, de la manera precisa y con un propósito definido. Lo mismo ocurre con el pequeño bulto en el pecho de la mujer. Todo está bajo el control de Dios.
1Jehová reina; se vistió de magnificencia;
Jehová se vistió, se ciñó de poder.
Afirmó también el mundo, y no se moverá
2Firme es tu trono desde entonces;
Tú erres eternamente. (Salmos 93:1, 2) –
Efesios 1:11 – En Él asimismo tuvimos herencia, habiendo sido predestinados conforme al propósito del que hace todas las cosas según el designio de su voluntad, – …el que hace todas las cosas según el designio de su voluntad,
Romanos 11:36 – Porque de él, y por él, y para él, son todas las cosas. A él sea la gloria por los siglos. Amén.
Hebreos 1:3 – …. quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder…
Apocalipsis 4:2 Y al instante yo estaba en el Espíritu; y he aquí, un trono establecido en el cielo, y en el trono, uno sentado.
LOS BENEFICIOS QUE PRODUCE EN LA VIDA DEL CREYENTE COMPRENDER ESTA DOCTRINA.
- Conocer esta verdad coloca todo en su correcta perspectiva. Nos corre del centro de atención. Entendemos que no somos lo más importante ¡Él es Dios!
1Co 8:6 para nosotros, sin embargo, sólo hay un Dios, el Padre, del cual proceden todas las cosas, y nosotros somos para él; y un Señor, Jesucristo, por medio del cual son todas las cosas, y nosotros por medio de él.
- La doctrina de la soberanía de Dios nos humilla a nosotros y lo exalta a Él. ¿Quiénes somos para cuestionar sus designios? Somos como la arcilla frente al alfarero.
Rom 9:20 Mas antes, oh hombre, ¿quién eres tú, para que alterques con Dios? ¿Dirá el vaso de barro al que lo formó: ¿Por qué me has hecho así?
Dios es soberano, y Su voluntad es perfecta.
Job 23:13 Pero si él determina una cosa, ¿quién lo hará cambiar? Su alma deseó, e hizo. 14 El, pues, acabará lo que ha determinado de mí;
- Al entender la soberanía de Dios, nos maravillamos por Su gracia: Aquellos que no tienen ningún derecho delante de Él, reciben gratuitamente lo que no merecen. Él es Dios y otorga Su gracia a quien quiere.
Rom 9:14 ¿Qué, pues, diremos? ¿Que hay injusticia en Dios? En ninguna manera. 15 Pues a Moisés dice: Tendré misericordia del que yo tenga misericordia, y me compadeceré del que yo me compadezca.
- Al comprender que Dios reina sobre cada cosa, sobre cada situación, recibimos paz, consuelo y fortaleza:
Mat 10:29 ¿No se venden dos pajarillos por un cuarto? Con todo, ni uno de ellos cae a tierra sin vuestro Padre. 30 Pues aun vuestros cabellos están todos contados. 31 Así que, no temáis; más valéis vosotros que muchos pajarillos.
1Co 10:13 No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar.
1Ts 3:3 a fin de que nadie se inquiete por estas tribulaciones; porque vosotros mismos sabéis que para esto estamos puestos.
- Al entender que Dios es soberano, podemos confiar completamente en Sus promesas. Sabemos que nuestra esperanza es cierta.
Rom 8:18 Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse.
- Conocer la soberanía de Dios nos conduce a la alabanza:
Rom 11:36 Porque de él, y por él, y para él, son todas las cosas. A él sea la gloria por los siglos. Amén.
- LA SOBERANÍA DE DIOS SOBRE LA CREACIÓN.
Antes de la fundación de los cielos y la tierra, Dios era soberano. Podía elegir soberanamente crear o no el universo. Podía elegir soberanamente crearlo de la manera que lo hizo o de otra. Él es Dios y nadie le da consejo.
Job 38:4 ¿Dónde estabas tú cuando yo fundaba la tierra?
Házmelo saber, si tienes inteligencia.
5 ¿Quién ordenó sus medidas, si lo sabes?
¿O quién extendió sobre ella cordel?
6 ¿Sobre qué están fundadas sus bases?
¿O quién puso su piedra angular,
7 Cuando alababan todas las estrellas del alba,
Y se regocijaban todos los hijos de Dios?
8 ¿Quién encerró con puertas el mar,
9 Cuando puse yo nubes por vestidura suya,
Y por su faja oscuridad,
10 Y establecí sobre él mi decreto,
Le puse puertas y cerrojo,
11 Y dije: Hasta aquí llegarás, y no pasarás adelante,
Y ahí parará el orgullo de tus olas?
12 ¿Has mandado tú a la mañana en tus días?
¿Has mostrado al alba su lugar…
Dios hizo todo como Él lo ha querido.
Pudo haber creado un universo donde todas las estrellas fueran iguales, donde no hubiera diferencia entre una flor y otra, o entre un ser humano y otro. Sin embargo, en Su soberanía escogió las diferencias, conforme a Su infinita sabiduría.
1Co 15:39 No toda carne es la misma carne, sino que una carne es la de los hombres, otra carne la de las bestias, otra la de los peces, y otra la de las aves. 40 Y hay cuerpos celestiales, y cuerpos terrenales; pero una es la gloria de los celestiales, y otra la de los terrenales. 41 Una es la gloria del sol, otra la gloria de la luna, y otra la gloria de las estrellas, pues una estrella es diferente de otra en gloria.
Cada cuerpo es distinto a los demás. Aun aquellos de la misma especie. Los organismos son indeciblemente complejos. Hay tanta variedad de minerales, vegetales y animales que no se pueden contar. Ni siquiera un día es igual a otro. Dios creó el macro cosmos y el micro cosmos. La estrella más grande y la bacteria invisible. Dios no solo creó todo lo que existe, sino que gobierna Su creación de manera activa y permanente.
Sal 103:19 Jehová estableció en los cielos su trono, Y su reino domina sobre todos.
- DIOS GOBIERNA SOBRE LA MATERIA INANIMADA.
Dios gobierna sobre la materia inanimada. El aire, la tierra, el fuego, el agua, los vientos y los mares embravecidos le obedecen. Todo se cumple según Su perfecta voluntad.
- A su orden sobrevino el diluvio universal:
Gén 6:13 Dijo, pues, Dios a Noé: He decidido el fin de todo ser, porque la tierra está llena de violencia a causa de ellos; y he aquí que yo los destruiré con la tierra.
17 Y he aquí que yo traigo un diluvio de aguas sobre la tierra, para destruir toda carne en que haya espíritu de vida debajo del cielo; todo lo que hay en la tierra morirá.
- Fuego y azufre cayeron sobre Sodoma y Gomorra:
Gén 19:24 Entonces Jehová hizo llover sobre Sodoma y sobre Gomorra azufre y fuego de parte de Jehová desde los cielos; 25 y destruyó las ciudades, y toda aquella llanura, con todos los moradores de aquellas ciudades, y el fruto de la tierra.
- Entre las plagas que hizo caer sobre Egipto estaban el agua que se convirtió en sangre, el granizo y las densas tinieblas.
Éxo 7:20 Y Moisés y Aarón hicieron como Jehová lo mandó; y alzando la vara golpeó las aguas que había en el río, en presencia de Faraón y de sus siervos; y todas las aguas que había en el río se convirtieron en sangre.
9:23 Y Moisés extendió su vara hacia el cielo, y Jehová hizo tronar y granizar, y el fuego se descargó sobre la tierra; y Jehová hizo llover granizo sobre la tierra de Egipto.
10:21 Jehová dijo a Moisés: Extiende tu mano hacia el cielo, para que haya tinieblas sobre la tierra de Egipto, tanto que cualquiera las palpe. 22 Y extendió Moisés su mano hacia el cielo, y hubo densas tinieblas sobre toda la tierra de Egipto, por tres días.
- Abrió el mar Rojo para que pasara todo Israel y lo cerró sobre Faraón y su ejército:
Éxo 14:21 Y extendió Moisés su mano sobre el mar, e hizo Jehová que el mar se retirase por recio viento oriental toda aquella noche; y volvió el mar en seco, y las aguas quedaron divididas.
26 Y Jehová dijo a Moisés: Extiende tu mano sobre el mar, para que las aguas vuelvan sobre los egipcios, sobre sus carros, y sobre su caballería. 27 Entonces Moisés extendió su mano sobre el mar, y cuando amanecía, el mar se volvió en toda su fuerza, y los egipcios al huir se encontraban con el mar; y Jehová derribó a los egipcios en medio del mar. 28 Y volvieron las aguas, y cubrieron los carros y la caballería, y todo el ejército de Faraón que había entrado tras ellos en el mar; no quedó de ellos ni uno.
- Hizo que la tierra se tragara a Coré y a su familia:
Núm 16:30 Mas si Jehová hiciere algo nuevo, y la tierra abriere su boca y los tragare con todas sus cosas, y descendieren vivos al Seol, entonces conoceréis que estos hombres irritaron a Jehová. 31 Y aconteció que cuando cesó él de hablar todas estas palabras, se abrió la tierra que estaba debajo de ellos. 32 Abrió la tierra su boca, y los tragó a ellos, a sus casas, a todos los hombres de Coré, y a todos sus bienes
- Hizo brotar agua de rocas (Exo 17:6; Num 20:8)); Abrió el el río Jordán para que pasaran Josué y el pueblo de Israel (Jos 3:7-17); Hizo caer los muros de Jericó (Jos 6:1-20); Hizo que el sol se detuviera (Jos 10:12-14); Evitó que el fuego consumiera a Sadrac, Mesac y Abed- Nego (Dan 3:14-30); Hizo que el sol retrocediera diez grados (2 Re 20:10).
- El Señor Jesús transformó el agua en vino (Juan 2:3-11); Caminó sobre las aguas (Juan 6:16-21); Detuvo una tempestad marina (Mar 4:39); Multiplicó panes y peces (Mar 6:35-44); Ordenó a enfermedades que se fueran (Mar 1:34).
Sal 147:15 Él envía su palabra a la tierra; Velozmente corre su palabra. 16 Da la nieve como lana, Y derrama la escarcha como ceniza. 17 Echa su hielo como pedazos; Ante su frío, ¿quién resistirá? 18 Enviará su palabra, y los derretirá; Soplará su viento, y fluirán las aguas.
Deberíamos preguntarnos: Cuándo nos quejamos del clima, ¿contra Quién estamos murmurando en realidad?
- DIOS GOBIERNA SOBRE LOS SERES IRRACIONALES.
Los animales se someten al gobierno de Dios.
- El Señor trajo a Adán todos los animales para que les pusiera nombre:
Gén 2:19 Jehová Dios formó, pues, de la tierra toda bestia del campo, y toda ave de los cielos, y las trajo a Adán para que viese cómo las había de llamar; y todo lo que Adán llamó a los animales vivientes, ese es su nombre.
- Le obedecieron las parejas de cada especie cuando debieron entrar en el arca ¡Convivieron en paz animales feroces, venenosos, domésticos, carnívoros, herbívoros, aves, anfibios, reptiles, arácnidos, insectos!
Gén 7:16 Y los que vinieron, macho y hembra de toda carne vinieron, como le había mandado Dios; y Jehová le cerró la puerta
- Las plagas enviadas a Egipto incluyeron moscas, langostas y sapos. Todos, obedientemente, atacaron las casas de los egipcios, pero no tocaron las viviendas de los judíos.
- Las vacas que llevaban el Arca que habían robado los filisteos, fueron directamente a la tierra de los hebreos:
1Sa 6:12 Y las vacas se encaminaron por el camino de Bet-semes, y seguían camino recto, andando y bramando, sin apartarse ni a derecha ni a izquierda; y los príncipes de los filisteos fueron tras ellas hasta el límite de Bet-semes.
- Los cuervos obedientemente alimentaron a Elías:
1Re 17:4 Beberás del arroyo; y yo he mandado a los cuervos que te den allí de comer. 5 Y él fue e hizo conforme a la palabra de Jehová; pues se fue y vivió junto al arroyo de Querit, que está frente al Jordán. 6 Y los cuervos le traían pan y carne por la mañana, y pan y carne por la tarde; y bebía del arroyo.
- Los leones no atacaron a Daniel cuando fue echado al foso:
Dan 6:22 Mi Dios envió su ángel, el cual cerró la boca de los leones, para que no me hiciesen daño, porque ante él fui hallado inocente; y aun delante de ti, oh rey, yo no he hecho nada malo.
- Dios preparó un gran pez para que devorara a Jonás:
Jon 1:17 Pero Jehová tenía preparado un gran pez que tragase a Jonás; y estuvo Jonás en el vientre del pez tres días y tres noches.
- El Señor Jesús preparó un pez con una moneda en su interior para que Pedro lo pesque:
Mat 17:27 Sin embargo, para no ofenderles, vé al mar, y echa el anzuelo, y el primer pez que saques, tómalo, y al abrirle la boca, hallarás un estatero; tómalo, y dáselo por mí y por ti.
- El gallo cantó dos veces después de la negación de Pedro, tal como el Señor lo había dicho :
Mar 14:72 Y el gallo cantó la segunda vez. Entonces Pedro se acordó de las palabras que Jesús le había dicho: Antes que el gallo cante dos veces, me negarás tres veces. Y pensando en esto, lloraba.
- DIOS GOBIERNA SOBRE LOS ÁNGELES Y LOS DEMONIOS.
En Su soberanía Dios escogió ángeles para que permanecieran en un estado inmutable de santidad, y a otros, en un estado alterable. Estos pecarían y se transformarían en demonios.
1Ti 5:21 Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, y de sus ángeles escogidos, que guardes estas cosas sin prejuicios, no haciendo nada con parcialidad.
2Pe 2:4 Porque si Dios no perdonó a los ángeles que pecaron, sino que arrojándolos al infierno los entregó a prisiones de oscuridad, para ser reservados al juicio
- Los ángeles escogidos son siervos de Dios:
NVI Heb 1:14 ¿No son todos los ángeles espíritus dedicados al servicio divino, enviados para ayudar a los que han de heredar la salvación?
Desde el Génesis al Apocalipsis vemos sus operaciones, cumpliendo siempre el mandato de Dios.
2Cr 32:21 Y Jehová envió un ángel, el cual destruyó a todo valiente y esforzado, y a los jefes y capitanes en el campamento del rey de Asiria.
Dan 6:22 Mi Dios envió su ángel, el cual cerró la boca de los leones, para que no me hiciesen daño, porque ante él fui hallado inocente; y aun delante de ti, oh rey, yo no he hecho nada malo.
Mat 24:31 Y enviará sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán a sus escogidos, de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro.
Apo 1:1 La revelación de Jesucristo, que Dios le dio, para manifestar a sus siervos las cosas que deben suceder pronto; y la declaró enviándola por medio de su ángel a su siervo Juan
- Los espíritus malignos también se rinden ante la soberanía de Dios:
Jue 9:23 envió Dios un mal espíritu entre Abimelec y los hombres de Siquem, y los de Siquem se levantaron contra Abimelec;
1Sa 16:14 El Espíritu de Jehová se apartó de Saúl, y le atormentaba un espíritu malo de parte de Jehová.
1Re 22:23 Y ahora, he aquí Jehová ha puesto espíritu de mentira en la boca de todos tus profetas, y Jehová ha decretado el mal acerca de ti.
También vemos esa sujeción en el Nuevo Testamento:
Mat 8:31 Y los demonios le rogaron diciendo: Si nos echas fuera, permítenos ir a aquel hato de cerdos. 32 El les dijo: Id. Y ellos salieron, y se fueron a aquel hato de cerdos; y he aquí, todo el hato de cerdos se precipitó en el mar por un despeñadero, y perecieron en las aguas.
Mat 17:18 Y reprendió Jesús al demonio, el cual salió del muchacho, y éste quedó sano desde aquella hora.
- ¿Y Satanás? También él está sujeto al Señor.
- Escuchó la sentencia del Señor en el Edén, sin emitir ninguna oposición:
Gén 3:14 Y Jehová Dios dijo a la serpiente: Por cuanto esto hiciste, maldita serás entre todas las bestias y entre todos los animales del campo; sobre tu pecho andarás, y polvo comerás todos los días de tu vida. 15 Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar.
- Debió pedir permiso a Dios para tocar a Job:
Job 1:12 Dijo Jehová a Satanás: He aquí, todo lo que tiene está en tu mano; solamente no pongas tu mano sobre él. Y salió Satanás de delante de Jehová.
- El Señor lo echó de su presencia en el desierto:
Mat 4:10 Entonces Jesús le dijo: Vete, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él sólo servirás. 11 El diablo entonces le dejó; y he aquí vinieron ángeles y le servían.
- Debió pedir el consentimiento de Dios para zarandear a Pedro:
Luc 22:31 Dijo también el Señor: Simón, Simón, he aquí Satanás os ha pedido para zarandearos como a trigo;
- DIOS GOBIERNA SOBRE TODOS LOS SERES HUMANOS.
El ser humano es pecador y está en completa rebeldía contra Dios ¿Esto implica que Dios no puede cumplir Su propósito a través de él? En otras palabras: ¿Las acciones de los impíos están fuera del control de Dios?
El apóstol Pablo, dirigiéndose a un auditorio pagano, no a creyentes, afirmó:
Hch 17:28 Porque en él vivimos, y nos movemos, y somos; como algunos de vuestros propios poetas también han dicho: Porque linaje suyo somos.
TLA: Él nos da poder para vivir y movernos, y para ser lo que somos…
Esto significa que esos filósofos impíos no solo debían su existencia a Dios, Quien hizo todas las cosas, sino que todas sus acciones estaban controladas por Él. Tal como Daniel habló al rey Belsasar:
Dan 5:23 sino que contra el Señor del cielo te has ensoberbecido, e hiciste traer delante de ti los vasos de su casa, y tú y tus grandes, tus mujeres y tus concubinas, bebisteis vino en ellos; además de esto, diste alabanza a dioses de plata y oro, de bronce, de hierro, de madera y de piedra, que ni ven, ni oyen, ni saben; y al Dios en cuya mano está tu vida, y cuyos son todos tus caminos, nunca honraste.
NVI: …no ha honrado al Dios en cuyas manos se hallan la vida y las acciones de Su Majestad.
PDT:… Pero usted no dio honra al Dios verdadero que tiene poder y controla su vida y todo lo que usted hace.
LBLA: …pero al Dios que tiene en su mano tu propio aliento y es dueño de todos tus caminos, no has glorificado.
NTV: …¡Pero usted no honró al Dios que le da el aliento de vida y controla su destino!
Dios es soberano sobre todos los hombres. Leemos en el libro de Proverbios:
Pro 16:9 El corazón del hombre piensa su camino; Mas Jehová endereza sus pasos.
NTV: Podemos hacer nuestros planes, pero el SEÑOR determina nuestros pasos.
PDT: Uno puede planear su vida, pero el Señor decide lo que a uno le va a suceder.
Pro 19:21 Muchos pensamientos hay en el corazón del hombre; Mas el consejo de Jehová permanecerá.
NVI: El corazón humano genera muchos proyectos, pero al final prevalecen los designios del Señor.
Aun los reyes, que tienen poder sobre el resto de los hombres, se someten a la soberanía de Dios sin saberlo:
Pro 21:1 Como los repartimientos de las aguas, Así está el corazón del rey en la mano de Jehová; A todo lo que quiere lo inclina.
LBLA: Como canales de agua es el corazón del rey en la mano del SEÑOR; Él lo dirige donde le place.
NTV: El corazón del rey es como un arroyo dirigido por el SEÑOR, quien lo guía por donde él quiere.
NVI: En las manos del Señor el corazón del rey es como un río: sigue el curso que el Señor le ha trazado.
Las acciones de los hombres son gobernadas por Dios. Nada se escapa de su gobierno. Todo responde a Su propósito.
Algunos ejemplos:
- Los hermanos de José determinaron su muerte, y acabaron vendiéndolo como esclavo:
Gén 37:19 Y dijeron el uno al otro: He aquí viene el soñador. 20 Ahora pues, venid, y matémosle y echémosle en una cisterna, y diremos: Alguna mala bestia lo devoró; y veremos qué será de sus sueños. 21 Cuando Rubén oyó esto, lo libró de sus manos, y dijo: No lo matemos. 22 Y les dijo Rubén: No derraméis sangre; echadlo en esta cisterna que está en el desierto, y no pongáis mano en él; por librarlo así de sus manos, para hacerlo volver a su padre. 23 Sucedió, pues, que cuando llegó José a sus hermanos, ellos quitaron a José su túnica, la túnica de colores que tenía sobre sí; 24 y le tomaron y le echaron en la cisterna; pero la cisterna estaba vacía, no había en ella agua. 25 Y se sentaron a comer pan; y alzando los ojos miraron, y he aquí una compañía de ismaelitas que venía de Galaad, y sus camellos traían aromas, bálsamo y mirra, e iban a llevarlo a Egipto. 26 Entonces Judá dijo a sus hermanos: ¿Qué provecho hay en que matemos a nuestro hermano y encubramos su muerte? 27 Venid, y vendámosle a los ismaelitas, y no sea nuestra mano sobre él; porque él es nuestro hermano, nuestra propia carne. Y sus hermanos convinieron con él. 28 Y cuando pasaban los madianitas mercaderes, sacaron ellos a José de la cisterna, y le trajeron arriba, y le vendieron a los ismaelitas por veinte piezas de plata. Y llevaron a José a Egipto.
Sin embargo, esa maldad de parte de los hermanos de José fue utilizada por Dios para bien:
Gén 45:4 Entonces dijo José a sus hermanos: Acercaos ahora a mí. Y ellos se acercaron. Y él dijo: Yo soy José vuestro hermano, el que vendisteis para Egipto. 5 Ahora, pues, no os entristezcáis, ni os pese de haberme vendido acá; porque para preservación de vida me envió Dios delante de vosotros. 6 Pues ya ha habido dos años de hambre en medio de la tierra, y aún quedan cinco años en los cuales ni habrá arada ni siega. 7 Y Dios me envió delante de vosotros, para preservaros posteridad sobre la tierra, y para daros vida por medio de gran liberación. 8 Así, pues, no me enviasteis acá vosotros, sino Dios, que me ha puesto por padre de Faraón y por señor de toda su casa, y por gobernador en toda la tierra de Egipto.
- Faraón. Un rey completamente rebelde a Dios que sojuzgaba a Israel con una brutal esclavitud. Sin embargo esa rebeldía respondía al propósito de Dios. El apóstol Pablo escribió:
Rom 9:17 Porque la Escritura dice a Faraón: Para esto mismo te he levantado, para mostrar en ti mi poder, y para que mi nombre sea anunciado por toda la tierra.
- El ejemplo extremo: Judas. Fue elegido por Dios para ser uno de los doce apóstoles. Sin embargo, el Señor sabía que era un traidor:
Juan 6:70 Jesús les respondió: ¿No os he escogido yo a vosotros los doce, y uno de vosotros es diablo? 71 Hablaba de Judas Iscariote, hijo de Simón; porque éste era el que le iba a entregar, y era uno de los doce.
Esa horrible traición fue necesaria para que el plan del Dios se desarrollara.
Todos estos hombres fueron responsables de sus pecados. Dios no los forzó para que los cometieran, sin embargo, fueron usados según el propósito divino. Judas y todos los que participaron de la crucifixión del Señor no pueden alegar delante del trono que no tuvieron responsabilidad de lo que hicieron. Sin embargo, Dios ya había determinado que todo ocurriera como tal como sucedió:
Hch 2:23 a éste, entregado por el determinado consejo y anticipado conocimiento de Dios, prendisteis y matasteis por manos de inicuos, crucificándole;
1Pe 1:19 sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación, 20 ya destinado desde antes de la fundación del mundo, pero manifestado en los postreros tiempos por amor de vosotros
LA SOBERANÍA DE DIOS Y LA RESPONSABILIDAD HUMANA.
El hombre es responsable de sus actos. Ahora bien, esta responsabilidad humana también está bajo la soberanía de Dios. Él escogió darle al hombre la capacidad de obedecer o no. Podría haber hecho a la humanidad como un ejército de robots, sin voluntad propia. Pero eligió no hacerlo así.
Pudiera parecer a algunos que la soberanía de Dios contradice la responsabilidad humana. “Si Dios ya había determinado desde la eternidad que Caín matase a Abel, que faraón no escuchase a Moisés, y que Judas entregase al Señor, ¿Dónde estaría la responsabilidad de ellos? El apóstol Pablo escribió:
Rom 9:19 Pero me dirás: ¿Por qué, pues, inculpa? porque ¿quién ha resistido a su voluntad?
Y se apresuró a responder:
20 Mas antes, oh hombre, ¿quién eres tú, para que alterques con Dios? ¿Dirá el vaso de barro al que lo formó: ¿Por qué me has hecho así? 21 ¿O no tiene potestad el alfarero sobre el barro, para hacer de la misma masa un vaso para honra y otro para deshonra?
Dios es soberano. Su voluntad se cumple, pero no fuerza a nadie pecar. El Ser humano caído ama el pecado y odia a Dios y es totalmente responsable de ello. Tiene todas las capacidades y habilidades para hacer lo que es justo, pero no quiere hacerlo.
Una ilustración: Juan es fanático de River Plate. Sigue los partidos con pasión, festeja fervorosamente cada triunfo y se lamenta amargamente con cada derrota. Ahora bien, Juan conoce a una chica y se enamora. Pero ella le impone una condición para el noviazgo: Debe abandonar su amor por River Plate, y ser admirador de Boca Juniors. Juan se encuentra ante un serio dilema. No hay nada que le impida hacer lo que la muchacha le pide. No tiene ningún impedimento físico o mental para hacerlo. Sin embargo, él alega: “No puedo hacerlo”. Es verdad lo que dice: no puede. Todo su ser rechaza la idea de cambiar de equipo. No puede porque no quiere hacerlo. Ama con tal intensidad ese club que jamás lo abandonaría.
Eso ocurre al hombre con el pecado: Lo ama. No puede dejarlo porque no quiere.
Juan 3:19 Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas.
Allí está la ley de Dios. Puede obedecerla. Tiene todas las capacidades y habilidades físicas y mentales para cumplirla, pero no puede hacerlo… porque no quiere. Pablo llama a esto “los designios de la carne”:
Rom 8:7 Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden; 8 y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios.
NTV: Pues la naturaleza pecaminosa es enemiga de Dios siempre. Nunca obedeció las leyes de Dios y jamás lo hará.
TLA: Los que no controlan sus malos deseos sólo piensan en hacer lo malo. Son enemigos de Dios, porque no quieren ni pueden obedecer la ley de Dios.
Pero aun sobre los hombres pecadores, Dios es soberano.