Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable.
(1° Pedro 2:9)
La Biblia es un libro sobrenatural.
Su autor es Dios, quien se valió, para escribirla, de unas 40 personas a lo largo de entre 1300 y 1600 años.
La Biblia no se escribió en un solo libro, ni siquiera en un solo país. Podemos decir que la mayoría de los libros del Antiguo Testamento fueron escritos en Palestina y quizá algunos en Egipto. Los libros del Nuevo Testamento se escribieron en Palestina, en Asia Menor, en Grecia, y Macedonia.
Tema central: El plan de Dios para rescatar a la humanidad perdida
Consta de 66 libros, divididos en Antiguo Testamento y Nuevo Testamento.
| Antiguo Testamento | Nuevo Testamento |
| Relata de la separación de un pueblo para Dios a través del cual llegaría el Mesías. El principio de la creación, la formación del pueblo de Israel, la la entrega de los mandamientos y la ley, la pascua y la construcción del templo, la permanente rebelión del hombre y la eterna misericordia de Dios son algunos de los temas. | Habla de Jesús, su nacimiento, muerte y resurrección. El nacimiento de la iglesia y la venida del Espíritu Santo y la doctrina de los apóstoles. |
Al leerla podemos ver que está dividida en libros, capítulos y versículos. En realidad no fue escrita así por sus autores.
Génesis es el primer libro y relata la creación de todo lo que existe y la bendición de Dios sobre la obra de sus manos.
Génesis 1:31 – Dios miró todo lo que había hecho, y consideró que era muy bueno. y vino la noche, y llegó la mañana: ése fue el sexto día.
Relata la rebelión y caída del hombre al ser tentado por Satanás y la expulsión del Edén.
Génesis 3:15 – Pondré enemistad entre tú y la mujer, y entre tu simiente y la de ella; su simiente te aplastará la cabeza, pero tú le morderás el talón>>. NVI (Nueva Versión Internacional)
Desde el principio el Señor tenía un plan: redimir y liberar a la corona de la creación, formando un pueblo a través del cual llegaría el Salvador al mundo. Para tal fin llama a Abram.
¹ Pero Jehová había dicho a Abram: Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré. 2 Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición. 3 Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra. (Génesis 12:1 – 3) –
Y realiza un pacto con él y con sus descendientes, de este modo Abraham viene a ser el padre de todos los creyentes. Primero de todo el pueblo judío y más tarde de todos los cristianos ya que Jesús es el cumplimiento de la promesa.
4 He aquí mi pacto es contigo, y serás padre de muchedumbre de gentes. 5 Y no se llamará más tu nombre Abram, sino que será tu nombre Abraham, porque te he puesto por padre de muchedumbre de gentes. 6 Y te multiplicaré en gran manera, y haré naciones de ti, y reyes saldrán de ti. 7 Y estableceré mi pacto entre mí y ti, y tu descendencia después de ti en sus generaciones, por pacto perpetuo, para ser tu Dios, y el de tu descendencia después de ti. (Génesis 17:4 – 7) –

Abraham tuvo a los 100 años a su hijo Isaac y este fue el padre de Jacob a quien Dios le dio el nombre de Israel. De sus 12 hijos se originaron las 12 tribus de Israel.

Todos los descendientes de Jacob (Israel), es decir, el pueblo de Dios, debieron refugiarse en Egipto debido a una tremenda hambruna en su tierra. Llegaron recibidos con honores pero pasadas varias generaciones, 400 años más tarde, fueron sometidos a esclavitud.
2 Y habló Dios a Israel en visiones de noche, y dijo: Jacob, Jacob. Y él respondió: Heme aquí. 3 Y dijo: Yo soy Dios, el Dios de tu padre; no temas de descender a Egipto, porque allí yo haré de ti una gran nación. 4 Yo descenderé contigo a Egipto, y yo también te haré volver; y la mano de José cerrará tus ojos. (Génesis 46:2 – 4) –
El pueblo de Dios creció en Egipto y pasaron varias generaciones hasta que ya nadie recordaba a José y eran esclavos.
Éstos son los nombres de los hijos de Israel que, acompañados de sus familias, llegaron con Jacob a Egipto: – 2 Rubén, Simeón, Leví, Judá, 3 Isacar, Zabulón, Benjamín, 4 Dan, Neftalí, Gad y Aser. 5 Todas las personas que le nacieron a Jacob fueron setenta. Y José estaba en Egipto. 6 Y murió José, y todos sus hermanos, y toda aquella generación. (Éxodo 1:2 – 6) –
Pasados 400 años el pueblo sufría gran opresión en Egipto. Entonces el Señor levantó un líder que lo represente frente a faraón: Moisés.
Jehová demostró su poder mediante 10 plagas, ante la negativa de faraón de dejar ir al pueblo. La última plaga fue la de la muerte de los primogénitos.
Se celebró la 1era pascua en Egipto. Esta es una figura de la muerte exploratoria de Jesucristo por nuestros pecados. La sangre del cordero: La sangre de Cristo.
13 La sangre servirá para señalar las casas donde ustedes se encuentren, pues al verla pasaré de largo. Así, cuando hiera yo de muerte a los egipcios, no los tocará a ustedes ninguna plaga destructora.
14 »Este es un día que deberán conmemorar. Es una fiesta en honor del Señor, y las generaciones futuras deberán celebrarla —será un estatuto perpetuo. (Éxodo 12:13, 14) – NVI (Nueva Versión Internacional)
La última plaga permitió que el faraón tome la decisión de dejar en libertad al pueblo de Israel, que emprendió el viaje con todas sus pertenencias.
Cruzaron el Mar Rojo y se encaminaron hacia el Monte Sinaí donde Dios les entregó los mandamientos.
11 Ustedes se acercaron al pie de la montaña y allí permanecieron, mientras la montaña ardía en llamas que llegaban hasta el cielo mismo, entre negras nubes y densa oscuridad. 12 Entonces el SEÑOR les habló desde el fuego y ustedes oyeron el sonido de las palabras, pero no vieron forma alguna; solo se oía una voz. 13 Él les dio a conocer su pacto, los diez mandamientos, los cuales escribió en dos tablas de piedra y ordenó que los pusieran en práctica. 14 En aquel tiempo, el SEÑOR me ordenó que les enseñara los estatutos y las leyes que ustedes deberán poner en práctica en la tierra que van a poseer al cruzar el Jordán. (Deuteronomio 4:11 – 14) – NVI (Nueva Versión Internacional)
Pero el pueblo que venía de vivir en tierra de idolatría, era un pueblo rebelde, quejoso y sin fe, que se apartaba del Señor, siguiendo ídolos.
De aquí en adelante se repetirá esta conducta de traición al Dios vivo y, a la vez, se observará a Dios manifestando su gloria y extendiendo su misericordia, levantando líderes y profetas que alzaran la voz Su nombre.
El Señor siempre se apartará para sí un remanente a través del cual se llevará a cabo el cumplimiento de la redención de la humanidad.
16 Lo provocó a celos con dioses extraños y lo hizo enojar con sus ídolos detestables.
17 Ofreció sacrificios a los demonios, que no son Dios; dioses que no había conocido, dioses recién aparecidos, dioses que jamás sus antepasados adoraron.
18 ¡Despreciaste a la Roca que te engendró!
¡Olvidaste al Dios que te dio vida!
19 Al ver esto, el Señor los rechazó porque sus hijos y sus hijas lo irritaron. (Deuteronomio 32:16 – 19) – NVI (Nueva Versión Internacional)
Debido a su falta de fe, el pueblo de Israel pasó 40 años en el desierto, hasta que todos los que habían salido de Egipto murieron, a excepción de Josué y Caleb. Sólo los que eran niños en Egipto y los nacidos en el desierto heredaron la tierra prometida.
34 Cuando el SEÑOR oyó lo que ustedes dijeron, se enojó e hizo este juramento: 35 «Ni un solo hombre de esta generación perversa verá la buena tierra que juré dar a sus antepasados. (Deuteronomio 1:34, 35) – NVI (Nueva Versión Internacional)

2 Mi siervo Moisés ha muerto; ahora, pues, levántate y pasa este Jordán, tú y todo este pueblo, a la tierra que yo les doy a los hijos de Israel. 3 Yo os he entregado, como lo había dicho a Moisés, todo lugar que pisare la planta de vuestro pie. (Josué 1:2, 3) –
Josué introdujo al pueblo a la tierra prometida, y la repartió entre 12 tribus, ya que la tribu de Leví no recibiría territorio, por orden de Jehová.
Josué 18:7 – Los levitas, como ya saben, no recibirán ninguna porción de tierra, porque su herencia es su servicio sacerdotal ante el SEÑOR. –
Josué 24:31 – Durante toda la vida de Josué, el pueblo de Israel había servido al SEÑOR. Así sucedió también durante el tiempo en que estuvieron al frente de Israel los jefes que habían compartido el liderazgo con Josué y que sabían todo lo que el SEÑOR había hecho a favor de su pueblo. –
Una vez instalado en la Tierra Prometida, comienza una sucesión cíclica de hechos.
El pueblo cae en idolatría, limitando las costumbres de los pueblos nativos que no llegaron a desalojar completamente.

El Señor aparta de ellos su rostro por lo tanto se cierra la bendición de Dios y sufren el dominio de los pueblos enemigos.
Entonces recuerdan a Jehová y todas las maravillas que les relataron sus padres.
Claman a Dios y este, movido a misericordia les da un juez, por medio del cual se restablece la libertad y la prosperidad.
8 Pero murió Josué hijo de Nun, siervo de Jehová, siendo de ciento diez años. 9 Y lo sepultaron en su heredad en Timnat-sera, en el monte de Efraín, al norte del monte de Gaas. 10 Y toda aquella generación también fue reunida a sus padres. Y se levantó después de ellos otra generación que no conocía a Jehová, ni la obra que él había hecho por Israel.
11 Después los hijos de Israel hicieron lo malo ante los ojos de Jehová, y sirvieron a los baales. 12 Dejaron a Jehová el Dios de sus padres, que los había sacado de la tierra de Egipto, y se fueron tras otros dioses, los dioses de los pueblos que estaban en sus alrededores, a los cuales adoraron; y provocaron a ira a Jehová. 13 Y dejaron a Jehová, y adoraron a Baal y a Astarot. (Jueces 2:8 – 13) –
La época de los Jueces se caracterizó por la inmensa barbarie e idolatría.
Jueces 21:25 – En aquella época no había rey en Israel; cada uno hacía lo que le parecía mejor. –
Alrededor del 1000 A.C., el Señor levanta a Samuel como profeta y juez. Bajo su ministerio será elegido el 1er rey de Israel.
19 Y Samuel creció, y Jehová estaba con él, y no dejó caer a tierra ninguna de sus palabras. 20 Y todo Israel, desde Dan hasta Beerseba, conoció que Samuel era fiel profeta de Jehová. 21 Y Jehová volvió a aparecer en Silo; porque Jehová se manifestó a Samuel en Silo por la palabra de Jehová. (1° Samuel 3:19 – 21) –
7 Y dijo Jehová a Samuel: Oye la voz del pueblo en todo lo que te digan; porque no te han desechado a ti, sino a mí me han desechado, para que no reine sobre ellos. 8 Conforme a todas las obras que han hecho desde el día que los saqué de Egipto hasta hoy, dejándome a mí y sirviendo a dioses ajenos, así hacen también contigo. 9 Ahora, pues, oye su voz; mas protesta solemnemente contra ellos, y muéstrales cómo les tratará el rey que reinará sobre ellos. (1° Samuel 8:7 – 9) –
Etapa del Reino unido
El 1er rey de Israel fue Saúl, hombre de doble ánimo y desobediente al mandato divino, fue sucedido por David, y éste por Salomón.
16 Tu casa y tu reino durarán para siempre delante de mí; tu trono quedará establecido para siempre”».
17 Natán comunicó todo esto a David, tal como lo había recibido por revelación. (2° Samuel 7:16, 17) – NVI (Nueva Versión Internacional)
David era un hombre conforme al corazón de Dios por eso el Señor le promete que su reino no tendría fin. En esta promesa está implícita la llegada del Mesías redentor de la humanidad a través del linaje de David.
Su hijo Salomón, después de haber sido honrado con sabiduría y riquezas como ningún otro rey, se apartó del Señor yéndose tras los ídolos. Por eso Dios le quitó el reino, pero como debía ser fiel con la palabra dada a David, le dejó a uno de sus descendientes el reino sobre una sola de las tribus.
9 Entonces el Señor, Dios de Israel, se enojó con Salomón porque su corazón se había apartado de él, a pesar de que en dos ocasiones se le había aparecido 10 y le había prohibido que siguiera a otros dioses. Como Salomón no había cumplido esa orden, 11 el Señor le dijo: «Ya que procedes de este modo, y no has cumplido con mi pacto ni con los estatutos que te he ordenado, puedes estar seguro de que te quitaré el reino y se lo daré a uno de tus siervos. 12 No obstante, por consideración a tu padre David no lo haré mientras tú vivas, sino que lo arrancaré de la mano de tu hijo. (1° Reyes 11:9 – 12) – NVI (Nueva Versión Internacional)
19 Así se apartó Israel de la casa de David hasta hoy. 20 Y aconteció que oyendo todo Israel que Jeroboam había vuelto, enviaron a llamarle a la congregación, y le hicieron rey sobre todo Israel, sin quedar tribu alguna que siguiese la casa de David, sino solo la tribu de Judá. (1° Reyes 12:19, 20) –

La mayoría de los reyes de ambos reino pecaron adorando ídolos abominables.

2 Cuando comenzó a reinar Acaz era de veinte años, y reinó en Jerusalén dieciséis años; y no hizo lo recto ante los ojos de Jehová su Dios, como David su padre. 3 Antes anduvo en el camino de los reyes de Israel, y aun hizo pasar por fuego a su hijo, según las prácticas abominables de las naciones que Jehová echó de delante de los hijos de Israel. 4 Asimismo sacrificó y quemó incienso en los lugares altos, y sobre los collados, y debajo de todo árbol frondoso. (2° Reyes 16:2 – 4) – NVI (Nueva Versión Internacional)
Por medio de sus profetas el Señor llamó al pueblo a volverse a Él y a abandonar las prácticas idolátricas, pero a causa de la dureza del corazón de ellos, y después de muchos mensajes de advertencia los entregó en manos de enemigos.
La época del reino dividido se caracterizó por las guerras entre 2 reinos y por la idolatría. Los reyes de Israel en su mayoría desecharon a su Creador.
En todo este tiempo el Señor hablaba por medio de sus Profetas llamando a los reyes y al pueblo a arrepentirse.
En Israel, al norte, los profetas fueron: Ahías, Iddo, Jehú, Elías, Micaias, Eliseo, Jonás, Amos, Oseas.
En Judá, al Sur: Semaias, Azarrías, Hanani, Jehaziel, Eliezer, Abdías, Joel, Isaías, Miqueas, Nahum, Sofonías.
2° Reyes 17:6 – En el año noveno del reinado de Oseas, el rey de Asiria, después de conquistar Samaria, deportó a los israelitas a Asiria y los instaló en Jalaj, en Gozán (que está junto al río Jabor) y en las ciudades de los medos.
8 A los siete días del mes quinto del año diecinueve del reinado de Nabucodonosor, rey de Babilonia, su ministro Nabuzaradán, que era el comandante de la guardia, fue a Jerusalén 9 y prendió fuego al Templo del Señor, al palacio real y a todas las casas de Jerusalén, incluso a todos los edificios importantes. 10 Entonces todo el ejército de los babilonios bajo su mando derribó las murallas que rodeaban la ciudad. 11 Además, Nabuzaradán, comandante de la guardia, deportó a la gente que quedaba en la ciudad, es decir, al resto de la muchedumbre y a los que se habían aliado con el rey de Babilonia. 12 Sin embargo, dejó a algunos de los más pobres para que se encargaran de los viñedos y de los campos. (2° Reyes 25:8 – 12) –

Por causa de la dureza de su corazón y por la terrible idolatría el Señor los entregó en manos de sus enemigos. En 1er lugar al reino del norte, Israel, en el año 722 A.C.
Estos no regresaron jamás a su tierra. En su lugar los Asirios poblaron la tierra con pueblos paganos que se mezclaron con los pobres de la tierra que no fueron deportados. De ahí el desprecio de los judíos hacia los Samaritanos. Ciento treinta y cuatro años más tarde sucedió con el reino del sur, en el 586 A.C.
Etapa de la cautividad
Los profetas de la cautividad son:
- Daniel, que vivía en Babilonia y fue deportado en la 1era ola en el 605.
- Ezequiel, que vivía junto al río Quebar y fue llevado en la 2da en 586.
- Jeremías, que vivía en Judá.
Durante el exilio
- Los judíos se convirtieron en un pueblo separado que no querían llegar a ser como sus vecinos nunca más.
- En esa época surgen los fariseos
- Se convirtieron en monoteístas, renunciaron a la idolatría por completo.
- Desarrollaron la literatura teológica y renovaron interés en la Ley de Moisés.

5. Se arrepintieron de sus pecados contra el Señor.
6. Las sinagogas se establecieron como un lugar de culto centrado en la Palabra de Dios, la oración, la alabanza y el estudio.
7. El judaísmo se convirtió en personal en lugar de un ritualismo formal.
8. Se convirtieron en un pueblo misionero a todas las naciones.
9. Durante este tiempo, Dios puso un anhelo por la venida del Mesías en sus corazones. Los fariseos eran especialmente útiles para mantener la esperanza mesiánica ante los ojos de la gente.
Daniel 9:1, 2 – Corría el primer año de Darío hijo de Jerjes, un medo que llegó a ser rey de los babilonios, cuando yo, Daniel, logré entender ese pasaje de las Escrituras [a] donde el SEÑOR le comunicó al profeta Jeremías que la desolación de Jerusalén duraría setenta años. – NVI (Nueva Versión Internacional)
Este salmo habla del comienzo de la cautividad: – 1 Junto a los ríos de Babilonia,
Allí nos sentábamos, y aun llorábamos,
Acordándonos de Sion.
2 Sobre los sauces en medio de ella
Colgamos nuestras arpas.
3 Y los que nos habían llevado cautivos nos pedían que cantásemos,
Y los que nos habían desolado nos pedían alegría, diciendo:
Cantadnos algunos de los cánticos de Sion.
4 ¿Cómo cantaremos cántico de Jehová
En tierra de extraños?
5 Si me olvidare de ti, oh Jerusalén,
Pierda mi diestra su destreza.
6 Mi lengua se pegue a mi paladar,
Si de ti no me acordare;
Si no enalteciere a Jerusalén
Como preferente asunto de mi alegría.
7 Oh Jehová, recuerda contra los hijos de Edom el día de Jerusalén,
Cuando decían: Arrasadla, arrasadla
Hasta los cimientos.
8 Hija de Babilonia la desolada,
Bienaventurado el que te diere el pago
De lo que tú nos hiciste.
9 Dichoso el que tomare y estrellare tus niños
Contra la peña. (Salmos 137:1 – 9) –
Este habla del final: – 1 Cuando el Señor hizo volver a Sión a los cautivos, nos parecía estar soñando.
2 Entonces nuestra boca se llenó de risas; nuestra lengua, de canciones jubilosas.
Hasta los otros pueblos decían:
«El Señor ha hecho grandes cosas por ellos».
3 Sí, el Señor ha hecho grandes cosas por nosotros y eso nos llena de alegría.
4 Ahora, Señor, haz volver a nuestros cautivos como haces volver los canales de los ríos en el Néguev.
5 Los que con lágrimas siembran, con regocijo cosechan.
6 El que llorando esparce la semilla, cantando recoge sus gavillas. (Salmos 126:1 – 6) – NVI (Nueva Versión Internacional)
Etapa del retorno
536 a.C. – Zorobabel y Jesúa son los líderes
¹ En el primer año del reinado de Ciro, rey de Persia, el SEÑOR movió el espíritu del rey para que promulgara un decreto en todo su reino y así se cumpliera la palabra del SEÑOR por medio del profeta Jeremías. Tanto oralmente como por escrito, el rey decretó lo siguiente:
2 «Esto es lo que ordena Ciro, rey de Persia:
»El Señor, Dios del cielo, que me ha dado todos los reinos de la tierra, me ha encargado que le construya un templo en la ciudad de Jerusalén, que está en Judá. 3 Por tanto, cualquiera que pertenezca a Judá, suba a Jerusalén a construir el templo del Señor, Dios de Israel, el Dios que habita en Jerusalén; y que Dios lo acompañe. (Esdras 1:1 – 3) – NVI (Nueva Versión Internacional)
En el mes séptimo, cuando ya todos los israelitas se habían establecido en sus poblaciones, se reunió el pueblo en Jerusalén con un mismo propósito.
2 Entonces Jesúa, hijo de Josadac, con sus parientes, que eran sacerdotes, y Zorobabel, hijo de Salatiel, con sus parientes empezaron a construir el altar del Dios de Israel para ofrecer holocaustos, según lo estipulado en la Ley de Moisés, hombre de Dios. 3 A pesar del miedo que tenían de los pueblos vecinos, colocaron el altar en su mismo sitio. Y todos los días, por la mañana y por la tarde, ofrecían holocaustos al SEÑOR. (Esdras 3:2, 3) – NVI (Nueva Versión Internacional)
455 a.C – Esdras
6 Este Esdras era un maestro instruido en la ley que el Señor, Dios de Israel, había dado por medio de Moisés, y contaba con la ayuda del Señor, así que el rey Artajerjes le concedió todo lo que él pidió. De esta manera, Esdras regresó de Babilonia 7 a Jerusalén con un grupo de israelitas compuesto de sacerdotes, levitas, cantores, porteros y sirvientes del templo, en el séptimo año del reinado de Artajerjes. 8-9 Contando Esdras con la bondadosa ayuda de Dios, inició el regreso de Babilonia el día primero del mes primero del séptimo año del reinado de Artajerjes, y llegó a Jerusalén el día primero del mes quinto de ese mismo año. 10 Y Esdras tenía el firme propósito de estudiar y de poner en práctica la ley del Señor, y de enseñar a los israelitas sus leyes y decretos. (Esdras 7:6 – 10) – DHH (Dios Habla Hoy)
455 a.C – Nehemías
4 —¿Qué quieres que haga? —preguntó el rey.
Así que oré al Dios del cielo 5 y respondí:
—Si a Su Majestad le parece bien y si este siervo suyo es digno de su favor, le ruego que me envíe a Judá para reedificar la ciudad donde están los sepulcros de mis antepasados. (Nehemías 2:4, 5) – NVI (Nueva Versión Internacional)
También en esta época, Hageo y Zacarías en Jerusalén profetizaron para alentar la reconstrucción del templo y Malaquías durante la época de Nehemías hablaba al pueblo y fue el último profeta hasta el Nuevo Testamento.

Los 400 años entre los dos Testamentos
- 331 a.C. – Alejandro Magno derrota a los Persas
- 260 a.C. – Se lleva a cabo la traducción de la Septuaginta (a veces abreviada LXX) es el nombre dado a la traducción griega de las Escrituras judías. La Septuaginta tuvo su origen en Alejandría, Egipto y fue traducida entre el 300 y el 200 a.C.
- 169 a.C. – Antíoco Epifanes profana el templo
- 166 a.C. – Rebelión de los macabeos
- 63 a.C. – Pompeyo conquista Jerusalén
- 37 a.C. – Herodes es nombrado gobernador de Jerusalén
- 20 a.C – Reconstrucción del templo
El Nuevo Testamento
- Los evangelios: Mateo, Marcos, Lucas, Juan relatan el nacimiento, niñez, ministerio, enseñanzas, pasión, muerte y resurrección de Jesús. Abarcan un período de 35 años.
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El Señor eligió 12 apóstoles
2 Estos son los nombres de los doce apóstoles: primero Simón, llamado Pedro, y su hermano Andrés; Santiago y su hermano Juan, hijos de Zebedeo; 3 Felipe y Bartolomé; Tomás y Mateo, el recaudador de impuestos; Santiago, hijo de Alfeo, y Tadeo; 4 Simón el Zelote y Judas Iscariote, el que lo traicionó. (Mateo 10:2 – 4) – NVI (Nueva Versión Internacional)
- Los preparó para ser sus testigos luego se entregó en la cruz para salvar a la humanidad de sus pecados
- El libro de los Hechos y las cartas o epístolas.
Abarcan un período de 38 años.
Nacimiento de la iglesia, Venida del Espíritu Santo, Viajes del apóstol Pablo.
- Las cartas fueron escritas por Pablo, Pedro, Juan, Santiago y Judas a las iglesias, son 21.
4 Evangelios + Hechos + 21 Epístolas + Apocalipsis = 27 libros.
17 Porque si por la transgresión de un hombre, por este reinó la muerte, mucho más reinarán en vida por medio de un Hombre, Jesucristo, los que reciben la abundancia de la gracia y del don de la justicia.
18 Así pues, tal como por una transgresión resultó la condenación de todos los hombres, así también por un acto de justicia resultó[c] la justificación de vida para todos los hombres. 19 Porque así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de Uno los muchos serán constituidos justos. (Romanos 5:17 – 19) – NBLA (Nueva Biblia de Las Américas)
