Para entender algo tan vasto como el origen del universo, solo se puede recurrir a la fe. No hay forma de comprobar como ocurrió. no se puede verificar en un laboratorio. El hombre debe reconocer su ignorancia y explicar el cuándo, el cómo y el por qué solo por la fe. En este sentido, sería lógico creer en un Dios Creador, pero esto implicaría que el hombre no es el centro del mundo, que hay Alguien superior que rige todas las cosas y ante Quien debemos responder. Él hombre natural, siempre negará a Dios porque quiere seguir viviendo en sus propios caminos. Necesita creer que su destino está en sus manos, que no tendrá que enfrentarse a un juicio, que sus obras no tienen consecuencia más allá de esta vida.

La teoría de la evolución no es otra cosa que eso: El universo es producto del azar, no hay nadie allí arriba que nos juzgue. Somos el resultado de un accidente, y esta vida es todo lo que hay. Así que no hay absolutos, todo es relativo. No hay bien ni mal.
El hombre natural prefiere creer que de la nada, por medio del azar, surgió todo. Que del caos, surgió el orden: Una explosión inicial de fuerzas que no se explican, produjo materia, y luego, siempre por azar, surgió la vida, y, a lo largo de millones de años, llegamos a lo que hoy conocemos. Esto es lo que el hombre conoce como ciencia, aunque la ciencia requeriría que fuera comprobable, y esto no lo es. Ahora bien, yo no voy a hablar de la evolución. No voy a dar razones para demostrar que está equivocada. nosotros tenemos la verdad revelada por Dios. Ante esa revelación solo se puede hacer dos cosas: creer o no creer. ¿En qué posición estás vos?
Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía. (Hebreos 11:3) –
Hay toda una corriente evangélica que trata de congeniar la evolución con la creación. Buscan la manera de que los días que menciona Génesis 1, se transformen en eras geológicas para que tenga sentido lo que la ciencia asegura. Tal vez, sugieren, Dios creó algunas cosas, que luego fueron evolucionando en otras.
No. Dios creó todas las cosas, y las hizo de tal manera que ya eran maduras. No creó semillas que dieran plantas. Creó plantas que dieran semillas. Ese tipo de pensamiento es un camino sin retorno, porque si no crees que lo que dicen los 1eros capítulos del Génesis son historia, tampoco podés creer en el resto de las Escrituras, que hablan de ellos como literales.
Tendrás que discutir, entre otros, con personas como Nehemías: – Tú solo eres Jehová; tú hiciste los cielos, y los cielos de los cielos, con todo su ejército, la tierra y todo lo que está en ella, los mares y todo lo que hay en ellos; y tú vivificas todas estas cosas, y los ejércitos de los cielos te adoran. (Nehemías 9:6) –
Con Jeremías – 12El que hizo la tierra con su poder, el que puso en orden el mundo con su saber, y extendió los cielos con su sabiduría; 13a su voz se produce muchedumbre de aguas en el cielo, y hace subir las nubes de lo postrero de la tierra; hace los relámpagos con la lluvia, y saca el viento de sus depósitos. (Jeremías 10:12, 13) –
Con Pablo – 6para nosotros, sin embargo, solo hay un Dios, el Padre, del cual proceden todas las cosas, y nosotros somos para él; y un Señor, Jesucristo, por medio del cual son todas las cosas, y nosotros por medio de él. (1° Corintios 8:6) –
Con Juan – y juró por el que vive por los siglos de los siglos, que creó el cielo y las cosas que están en él, y la tierra y las cosas que están en ella, y el mar y las cosas que están en él, que el tiempo no sería más, (Apocalipsis 10:6) –
Y, por supuesto, con el Señor Jesús: – pero al principio de la creación, varón y hembra los hizo Dios. (Marcos 10:6) -.
Solo por citar algunos. Ellos sí creían en la literalidad de los 3 primeros capítulos del Génesis.
Lo que el 1er versículo de la Biblia enseña es la verdad más lógica y simple: Dios creó todo lo que hay.
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¿Cuándo?
En el principio.

BERESHITH: «AL COMENZAR». Esto quiere decir que cuando Dios creó el universo, también con él creó el tiempo.
Y: Tú, oh Señor, en el principio fundaste la tierra, Y los cielos son obra de tus manos. (Hebreos 1:10) –
Hubo un principio. Antes había una eternidad atemporal. No podemos comprender eso porque nosotros vivimos en el tiempo. Pero Dios vivía antes de tiempo: – Antes que naciesen los montes Y formases la tierra y el mundo, Desde el siglo y hasta el siglo, tú eres Dios. (Salmos 90:2) –
según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, (Efesios 1:4) –
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¿Qué hizo?
Creó. BARÁ <<crear, hacer>>. Este verbo tiene un significado teológico muy profundo, puesto que su único sujeto es Dios. Sólo Él puede <<crear>> en el sentido que está implícito en bara. El verbo expresa creación de la nada (ex nihilo) (VINE).
Ahora bien. Él es Dios. Está completo en sí mismo. No tiene necesidad de nada. La pregunta es ¿Por qué lo hizo? ¿Por qué Dios creó los cielos y la tierra? No tenía obligación, no se sentía solo. Tenía perfecto amor y comunicación en sí mismo en Su trinidad. La respuesta a esa pregunta es: para manifestar Su gloria. El fin y propósito de la creación es la más alta y sublime – Porque de él, y por él, y para él, son todas las cosas. A él sea la gloria por los siglos. Amén. (Romanos 11:36) -, ese es el motivo de tu existencia.
a ordenar que a los afligidos de Sion se les dé gloria en lugar de ceniza, óleo de gozo en lugar de luto, manto de alegría en lugar del espíritu angustiado; y serán llamados árboles de justicia, plantío de Jehová, para gloria suya. (Isaías 61:3) –
5en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad, 6para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado, (Efesios 1:5, 6) –
a fin de que seamos para alabanza de su gloria, nosotros los que primeramente esperábamos en Cristo. (Efesios 1:12) –
que es las arras de nuestra herencia hasta la redención de la posesión adquirida, para alabanza de su gloria. (Efesios 1:14) –
No hay nada más bueno que la gloria de Dios. Dios no creó el universo para un fin secundario, ni siquiera para algo muy bueno. Lo creó con el fin supremo: revelar Su gloria.
El Señor Jesús, en su oración sacerdotal, cuando pidió por sus discípulos, manifestó el deseo que tenía para ellos. ¿Qué quería el Señor Jesús para sus amados? Lo mejor:
Padre, aquellos que me has dado, quiero que donde yo estoy, también ellos estén conmigo, para que vean mi gloria que me has dado; porque me has amado desde antes de la fundación del mundo. (Juan 17:24) –
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¿Quién?
Dios
ELOHIM, que significa Dios Supremo, pero que también sugiere una pluralidad, como si estuviera sugiriendo la trinidad.
Dios Padre fue el motor, pero también e Hijo y el Espíritu Santo participaron de la creación.
para nosotros, sin embargo, solo hay un Dios, el Padre, del cual proceden todas las cosas, y nosotros somos para él; y un Señor, Jesucristo, por medio del cual son todas las cosas, y nosotros por medio de él. (1° Corintios 8:6) –
El Hijo
Juan 1:3 – Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.
1° Corintios 8:6 – para nosotros, sin embargo, solo hay un Dios, el Padre, del cual proceden todas las cosas, y nosotros somos para él; y un Señor, Jesucristo, por medio del cual son todas las cosas, y nosotros por medio de él. –
Colosenses 1:15 – Él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación. –
Espíritu Santo
Génesis 1:2 – Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas. –
Job 26:13 – Su espíritu adornó los cielos;
Su mano creó la serpiente tortuosa.
Job 33:4 – El espíritu de Dios me hizo,
Y el soplo del Omnipotente me dio vida.
Salmos 104:30 – Envías tu Espíritu, son creados,
Y renuevas la faz de la tierra.

Isaías 40:12 – ¿Quién midió las aguas con el hueco de su mano y los cielos con su palmo, con tres dedos juntó el polvo de la tierra, y pesó los montes con balanza y con pesas los collados? –
Por último:
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¿Qué?
Los cielos y la tierra.
SHAMAYIM ERETS
Es la manera de decir «Universo«. No había una palabra en la lengua hebrea para nombrarlo. Los cielos y la tierra implican todo lo existente. Material e inmaterial. Visible e invisible. Desde las galaxias hasta los átomos. Los monstruos marinos y las hormigas. Los ángeles y los hombres. Todo lo creó Dios en un lapso de 6 días. Esa es la explicación divina. Eso es lo que Dios dice que fue, y Él fue el único que estuvo allí.
Lo que creas de la creación del universo es lo que crees de Dios.

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