¿Qué es la unción?

Dios es el que nos mantiene firmes en Cristo, tanto a nosotros como a ustedes. Él nos ungió. (2° Corintios 1:21) – NVI (Nueva Versión Internacional)

La palabra “unción” es, seguramente, una de las más utilizadas en la jerga evangélica. Se esgrime de diferentes maneras y en distintas situaciones:

Cuando una persona parece ser muy usada por Dios, se dice que tiene “una gran unción”. Si una reunión de iglesia resulta particularmente emotiva, es porque “hay mucha unción”. Por el contrario, si se juzga que el culto no es lo suficientemente espiritual, es porque “falta unción”.

Hay ministros que afirman tener “una unción especial”, que los capacitaría para realizar determinadas obras. Se habla del que tiene “unción de crecimiento”, “unción de liberación”, “unción para atraer finanzas”, y hasta alguno ha llegado al extremo de proclamar que tiene “unción de juicio”, para decretar juicio divino sobre los que critican su ministerio.

¡Hay quien dice tener tanta unción que se la han tratado de robar!

También se puede “caer bajo la unción”, o “sentir la unción”.

Estos son solo algunos ejemplos donde se emplea esa palabra.

Definitivamente cabe la pregunta: ¿Qué es verdaderamente “la unción”? ¿Qué dice la Biblia al respecto?

Definición

El Diccionario de la Lengua Española define así:

Unción: Acción de ungir o extender un líquido graso sobre una superficie.

En su Diccionario Expositivo de Palabras del Nuevo Testamento, Vine nos informa que «el término griego CRISMA» es el que se traduce como “ungüento”, o “unción”. Se preparaba a base de aceite y hierbas aromáticas. En el Nuevo Testamento se emplea solo en un sentido metafórico; por metonimia, del Espíritu Santo dos veces [Pero vosotros tenéis la unción del Santo, y conocéis todas las cosas. (1° Juan 2:20) -, Pero la unción que vosotros recibisteis de él permanece en vosotros, y no tenéis necesidad de que nadie os enseñe; así como la unción misma os enseña todas las cosas, y es verdadera, y no es mentira, según ella os ha enseñado, permaneced en él. (1°Juan 2:27)] -; traducido en todos los casos como «unción».

La unción en el Antiguo Testamento

La palabra unción viene del hebreo “mashaj” que significa: “ungir, untar, consagrar

En el Antiguo Testamento la unción se usaba para separar a una persona para que realice un servicio especial que Dios le había encomendado.

La unción dependía de la elección divina.

En particular eran ungidos el Rey, el Sacerdote y el Profeta, en casos especiales también fueron ungidos los jueces y personas que Dios separaba para realizar tareas específicas.

También eran ungidos el tabernáculo, todos sus elementos y utensilios en señal de consagración – Aconteció que cuando Moisés hubo acabado de levantar el tabernáculo, y lo hubo ungido y santificado, con todos sus utensilios, y asimismo ungido y santificado el altar y todos sus utensilios, (Números 7:1) –

  • Reyes

1° Samuel 10:1 Tomando entonces Samuel una redoma de aceite, la derramó sobre su cabeza, y lo besó, y le dijo: ¿No te ha ungido Jehová por príncipe sobre su pueblo Israel?

12 Envió, pues, por él, y le hizo entrar; y era rubio, hermoso de ojos, y de buen parecer. Entonces Jehová dijo: Levántate y úngelo, porque este es. 13 Y Samuel tomó el cuerno del aceite, y lo ungió en medio de sus hermanos; y desde aquel día en adelante el Espíritu de Jehová vino sobre David. Se levantó luego Samuel, y se volvió a Ramá. (1° Samuel 10:12, 13) -; y el sacerdote Sadoc y el profeta Natán lo han ungido por rey en Gihón, y de allí han subido con alegrías, y la ciudad está llena de estruendo. Este es el alboroto que habéis oído. (1° Reyes 1:45) -; Hiram rey de Tiro envió también sus siervos a Salomón, luego que oyó que lo habían ungido por rey en lugar de su padre; porque Hiram siempre había amado a David. (1° Reyes 5:1) -; Y él se levantó, y entró en casa; y el otro derramó el aceite sobre su cabeza, y le dijo: Así dijo Jehová Dios de Israel: Yo te he ungido por rey sobre Israel, pueblo de Jehová. (2° Reyes 9:6) –

  • Sacerdotes del culto Levítico

Y tomarás las vestiduras, y vestirás a Aarón la túnica, el manto del efod, el efod y el pectoral, y le ceñirás con el cinto del efod; y pondrás la mitra sobre su cabeza, y sobre la mitra pondrás la diadema santa. Luego tomarás el aceite de la unción, y lo derramarás sobre su cabeza, y le ungirás. (Éxodo 29:5 – 7) -; Es como el buen óleo sobre la cabeza,
El cual desciende sobre la barba,
La barba de Aarón,
Y baja hasta el borde de sus vestiduras; (Salmos 133:2) –

  • Profetas 

15 Y le dijo Jehová: Ve, vuélvete por tu camino, por el desierto de Damasco; y llegarás, y ungirás a Hazael por rey de Siria. 16 A Jehú hijo de Nimsi ungirás por rey sobre Israel; y a Eliseo hijo de Safat, de Abel-mehola, ungirás para que sea profeta en tu lugar. (1° Reyes 19:15, 16) –

No todos los profetas fueron ungidos con aceite.

El Mesías 

La palabra hebrea «Mashiyach», se traduce como “el ungido”, si bien era un título oficial en el Antiguo Testamento, aplicado a aquellos que debían ejercer el gobierno de parte de Dios – Aquí estoy; atestiguad contra mí delante de Jehová y delante de su ungido, si he tomado el buey de alguno, si he tomado el asno de alguno, si he calumniado a alguien, si he agraviado a alguno, o si de alguien he tomado cohecho para cegar mis ojos con él; y os lo restituiré. (1° Samuel 12:3) -, Y él les dijo: Jehová es testigo contra vosotros, y su ungido también es testigo en este día, que no habéis hallado cosa alguna en mi mano. Y ellos respondieron: Así es. (1° Samuel 12:5) -; Y David respondió a Abisai: No le mates; porque ¿quién extenderá su mano contra el ungido de Jehová, y será inocente? (1° Samuel 26:9) -, guárdeme Jehová de extender mi mano contra el ungido de Jehová. Pero toma ahora la lanza que está a su cabecera, y la vasija de agua, y vámonos. (1° Samuel 26:11) -, Esto que has hecho no está bien. Vive Jehová, que sois dignos de muerte, porque no habéis guardado a vuestro señor, al ungido de Jehová. Mira pues, ahora, dónde está la lanza del rey, y la vasija de agua que estaba a su cabecera. (1° Samuel 26:16) -; Jehová Dios, no rechaces a tu ungido: acuérdate de tus misericordias para con David tu siervo. (2° Crónicas 6:42) -; Así dice Jehová a su ungido, a Ciro, al cual tomé yo por su mano derecha, para sujetar naciones delante de él y desatar lomos de reyes; para abrir delante de él puertas, y las puertas no se cerrarán: (Isaías 45:1) -, el título Mesías, por excelencia, se refiere a un príncipe anunciado por las profecías. 

25 Sabe, pues, y entiende, que desde la salida de la orden para restaurar y edificar a Jerusalén hasta el Mesías Príncipe, habrá siete semanas, y sesenta y dos semanas; se volverá a edificar la plaza y el muro en tiempos angustiosos. 26 Y después de las sesenta y dos semanas se quitará la vida al Mesías, mas no por sí; y el pueblo de un príncipe que ha de venir destruirá la ciudad y el santuario; y su fin será con inundación, y hasta el fin de la guerra durarán las devastaciones. (Daniel 9:25, 26) –

He aquí que vienen días, dice Jehová, en que levantaré a David renuevo justo, y reinará como Rey, el cual será dichoso, y hará juicio y justicia en la tierra. En sus días será salvo Judá, e Israel habitará confiado; y este será su nombre con el cual le llamarán: Jehová, justicia nuestra. (Jeremías 23:5, 6) -;

¹ Rodéate ahora de muros, hija de guerreros; nos han sitiado; con vara herirán en la mejilla al juez de Israel.
Pero tú, Belén Efrata, pequeña para estar entre las familias de Judá, de ti me saldrá el que será Señor en Israel; y sus salidas son desde el principio, desde los días de la eternidad. Pero los dejará hasta el tiempo que dé a luz la que ha de dar a luz; y el resto de sus hermanos se volverá con los hijos de Israel. Y él estará, y apacentará con poder de Jehová, con grandeza del nombre de Jehová su Dios; y morarán seguros, porque ahora será engrandecido hasta los fines de la tierra.
Y este será nuestra paz. Cuando el asirio viniere a nuestra tierra, y cuando hollare nuestros palacios, entonces levantaremos contra él siete pastores, y ocho hombres principales; (Miqueas 5:1 – 5) -; Porque todo calzado que lleva el guerrero en el tumulto de la batalla, y todo manto revolcado en sangre, serán quemados, pasto del fuego. Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz. Lo dilatado de su imperio y la paz no tendrán límite, sobre el trono de David y sobre su reino, disponiéndolo y confirmándolo en juicio y en justicia desde ahora y para siempre. El celo de Jehová de los ejércitos hará esto. (Isaías 9:5 – 7) –

Jesús cumple cada una de las profecías. Él es el Mesías esperado.

Felipe halló a Natanael, y le dijo: Hemos hallado a aquel de quien escribió Moisés en la ley, así como los profetas: a Jesús, el hijo de José, de Nazaret. (Juan 1:45) – ; Porque Moisés dijo a los padres: El Señor vuestro Dios os levantará profeta de entre vuestros hermanos, como a mí; a él oiréis en todas las cosas que os hable; (Hechos 3:22) – ; 34 Respondiendo el eunuco, dijo a Felipe: Te ruego que me digas: ¿de quién dice el profeta esto; de sí mismo, o de algún otro? 35 Entonces Felipe, abriendo su boca, y comenzando desde esta escritura, le anunció el evangelio de Jesús. (Hechos 8:34,35) -; Porque los habitantes de Jerusalén y sus gobernantes, no conociendo a Jesús, ni las palabras de los profetas que se leen todos los días de reposo, las cumplieron al condenarle. (Hechos 13:27) -; Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras; (1° Corintios 15:3, 4) –

16 Vino a Nazaret, donde se había criado; y en el día de reposo[a] entró en la sinagoga, conforme a su costumbre, y se levantó a leer. 17 Y se le dio el libro del profeta Isaías; y habiendo abierto el libro, halló el lugar donde estaba escrito:
18 El Espíritu del Señor está sobre mí,
Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres;
Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón;
A pregonar libertad a los cautivos,
Y vista a los ciegos;
A poner en libertad a los oprimidos;
19 A predicar el año agradable del Señor.
20 Y enrollando el libro, lo dio al ministro, y se sentó; y los ojos de todos en la sinagoga estaban fijos en él. 
21 Y comenzó a decirles: Hoy se ha cumplido esta Escritura delante de vosotros. (Lucas 4:16 – 21) – 

En el Nuevo Testamento, “ungido” se traduce con el término griego “Cristo”. También se utilizan títulos mesiánicos como “Hijo de David”, “Hijo de hombre”, “Hijo de Dios”, “Salvador”.

Mateo 1:1Libro de la genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham. 

Juan 20:31Pero éstas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo, tengáis vida en su nombre.

374 veces se llama a Jesús “Cristo”, 193 veces “Jesucristo”, 16 veces, “Hijo de David”, 88 veces como Hijo de hombre”.

La unción en el Nuevo Testamento

En el Nuevo Testamento no existen más los oficios de reyes, sacerdotes ni profetas, ya que Jesucristo los cumplió de manera definitiva. Por consiguiente, la práctica de la unción dejó de realizarse.

• Jesucristo es el perfecto Rey:

Apocalipsis 17:14Pelearán contra el Cordero, y el Cordero los vencerá, porque él es Señor de señores y Rey de reyes; y los que están con él son llamados y elegidos y fieles.

Apocalipsis 19:17Y en su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES.

• Es el perfecto sumo sacerdote que entró en el lugar santísimo una vez y para siempre: – 23 Y los otros sacerdotes llegaron a ser muchos, debido a que por la muerte no podían continuar; 24 mas este, por cuanto permanece para siempre, tiene un sacerdocio inmutable; 25 por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos.
26 Porque tal sumo sacerdote nos convenía: santo, inocente, sin mancha, apartado de los pecadores, y hecho más sublime que los cielos; 27 que no tiene necesidad cada día, como aquellos sumos sacerdotes, de ofrecer primero sacrificios por sus propios pecados, y luego por los del pueblo; porque esto lo hizo una vez para siempre, ofreciéndose a sí mismo. 28 Porque la ley constituye sumos sacerdotes a débiles hombres; pero la palabra del juramento, posterior a la ley, al Hijo, hecho perfecto para siempre.
(Hebreos 7:23 – 28) –

• Es el perfecto profeta que nos revela al Padre y Su propósito eterno: – A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer. (Juan 1:18) –

1 Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo; (Hebreos 1:1, 2) –

Las únicas menciones que se hacen en el Nuevo Testamento de la palabra “unción”, las encontramos en la primera carta de Juan.

1° Juan 2:20Pero vosotros tenéis la unción del Santo, y conocéis todas las cosas.

1° Juan 2:27Pero la unción que vosotros recibisteis de él permanece en vosotros, y no tenéis necesidad de que nadie os enseñe; así como la unción misma os enseña todas las cosas, y es verdadera, y no es mentira, según ella os ha enseñado, permaneced en él.

Estos versículos muestran claramente que la unción no es una fuerza o una capacidad, sino una persona que “enseña”.

Es una figura del Espíritu Santo, a quien recibimos de Dios y nos enseña todas las cosas espirituales – 10 Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios. 11 Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios. 12 Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido, 13 lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu, acomodando lo espiritual a lo espiritual. (1° Corintios 2:10-13) – y a permanecer en Él.

Jesucristo mismo fue ungido con el Espíritu Santo – cómo Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y cómo este anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él. (Hechos 10:38) –

El contexto habla de que la unción nos capacita para enfrentar las mentiras de las falsas doctrinas de los anticristos que han salido por el mundo. El Señor Jesús había dicho que el Espíritu Santo nos llevaría a toda verdad – Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir. (Juan 16:13) –

¿Habla este pasaje de Niveles de unción?, ¿De diferentes tipos de unción?, ¿De personas que tienen una unción superior? Definitivamente no. Mucho menos habla de lugares con unción, de música ungida o de objetos ungidos.

Estamos en tiempos oscuros. Los falsos apóstoles, profetas y pastores atraen multitudes prometiendo que les impartirán su unción especial.

Gracias a Dios por Su Espíritu Santo que nos preserva del error.

¿No tocar al ungido del Señor?

¿Quién es el ungido del Señor? Todo aquel que tiene el Espíritu Santo.

21 Y el que nos confirma con vosotros en Cristo, y el que nos ungió, es Dios, 22 el cual también nos ha sellado, y nos ha dado las arras del Espíritu en nuestros corazones. (2° Corintios 1:21, 22) –

Sin embargo, una de las falsas enseñanzas que más hondo ha penetrado en la cultura evangélica es la de “El ungido”.

El Señor Jesús dijo: – Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo (EL UNGIDO); y a muchos engañarán. (Mateo 24:5) –

23 Entonces, si alguno os dijere: Mirad, aquí está el Cristo (EL UNGIDO), o mirad, allí está, no lo creáis. 24 Porque se levantarán falsos Cristos (EL UNGIDO), y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si fuere posible, aun a los escogidos. (Mateo 24:23, 24) –

Hombres que se atribuyen a sí mismos capacidades sobrenaturales que están por encima del resto de los creyentes. Personas a las que conviene “honrar”, aun si entendemos que su doctrina no es bíblica, o, incluso, si están en pecado.

No se los puede juzgar, ya que puede caer sobre nosotros algún tipo de juicio divino.

Esta es una estratagema de hombres, que para engañar, emplean con astucia las artimañas del error –  para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error, (Efesios 4:14) –

 Utilizan el miedo y la ignorancia para someter a las personas. Mal utilizan las Escrituras para su conveniencia: – No toquéis, dijo, a mis ungidos,
Ni hagáis mal a mis profetas.
(Salmos 105:15) –

Nosotros, todos los creyentes tenemos la unción del Santo, y por Él es que podemos juzgar todas las cosas: – 12 Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido, 13 lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu, acomodando lo espiritual a lo espiritual.
14 Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente. 15 En cambio el espiritual juzga todas las cosas; pero él no es juzgado de nadie. 16 Porque ¿quién conoció la mente del Señor? ¿Quién le instruirá? Mas nosotros tenemos la mente de Cristo.
(1° Corintios 2:12 – 16) –

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