La iglesia evangélica, en una proporción alarmantemente grande, se está alejando de la verdad bíblica
La mayoría de los pastores que están en esa situación, no lo hacen con mala intención. Realmente creen que lo que enseñan y predican es correcto, porque así lo aprendieron. Siguen a ministros de renombre que tienen iglesias multitudinarias y que salen por radio, televisión e internet, pensando que ese éxito es sinónimo de la aprobación de Dios.

Si alguien se levanta y señala que las enseñanzas de estos hombres contradice la Palabra de Dios, sienten que los cimientos donde están apoyados se tambalean y reaccionan con furor.
Sin embargo, ¿No deberíamos cotejar todo lo que recibimos a la luz de las Escrituras? No es cuestión de opiniones, sino de lo que la Palabra de Dios afirma. No importa que estemos de acuerdo o no. Hay una autoridad mucho más grande que nosotros y a ella tenemos que someternos.
Si lo que estos hombres enseñan está conforme a la Biblia, entonces resistirá cualquier análisis. Pero si no lo hace, entonces habrá que reconocer el error y salir de él.
Ahora vamos a analizar 3 grandes mentiras diabólicas que se están predicando en muchos de los púlpitos de hoy. Si usted encuentra que lo que aquí se expone resulta equivocado, por favor, presente sus argumentos basados en la Escritura, y de esa manera, todos seremos enriquecidos.
La tentación de Jesús
Antes de comenzar su ministerio terrenal e inmediatamente después de su bautismo, el Señor Jesús fue llevado por el Espíritu Santo al desierto para ser tentado por el diablo –
Antes de comenzar su ministerio terrenal e inmediatamente después de su bautismo, el Señor Jesús fue llevado por el Espíritu Santo al desierto para ser tentado por el diablo – ¹Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el diablo. 2 Y después de haber ayunado cuarenta días y cuarenta noches, tuvo hambre. 3 Y vino a él el tentador, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan. 4 Él respondió y dijo: Escrito está: No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. 5 Entonces el diablo le llevó a la santa ciudad, y le puso sobre el pináculo del templo, 6 y le dijo: Si eres Hijo de Dios, échate abajo; porque escrito está:
A sus ángeles mandará acerca de ti,
y,
En sus manos te sostendrán,
Para que no tropieces con tu pie en piedra.
7Jesús le dijo: Escrito está también: No tentarás al Señor tu Dios. 8 Otra vez le llevó el diablo a un monte muy alto, y le mostró todos los reinos del mundo y la gloria de ellos, 9 y le dijo: Todo esto te daré, si postrado me adorares. 10 Entonces Jesús le dijo: Vete, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él sólo servirás. 11 El diablo entonces le dejó; y he aquí vinieron ángeles y le servían. (Mateo 4:1 – 11) – y pasajes paralelos.
Diablo es la traducción de «diábolo«, que significa «acusador» y «calumniador«. De él, el Señor Jesús diría más adelante: «Él ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira» (Juan 8:44).
Para tentar al Señor Jesús utilizó 3 mentiras. Las mismas mentiras que usa hoy para tentar al cuerpo de Cristo.
Satanás ataca en el tiempo apropiado. Espera el momento de mayor debilidad. Después de haber ayunado durante 40 días y 40 noches, lógicamente, el Señor estaba hambriento. En ese preciso momento se le acercó el Tentador.
Primera mentira: Confía en ti mismo
3 Y vino a él el tentador, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan.(Mateo 4:3) –
«Si eres Hijo de Dios«, dijo el tentador. Pocos días atrás el Señor había escuchado la voz del Padre diciendo: «Este es mi Hijo amado«. Ahora Satanás estaba tratando de minar esa seguridad. Es como si dijera: «Si es verdad que eres el Hijo amado de Dios, ¿Por qué debes pasar por semejante necesidad? ¿Por qué debes esperar en Él? ¿Por qué no satisfaces tus necesidades por tus propios medios?«
La tentación consistía en lograr que Jesús utilizara su poder para su propio beneficio, independientemente del Padre.
Jesús tenía el poder para hacerlo, solamente debía decirlo y tendría el pan que tanto deseaba.
Pero el Señor Jesús no iba a caer en las manos del mentiroso. Para responderle utilizó la Palabra de Dios. Ella es el recurso que tenemos para no caer en las mentiras diabólicas.
Mateo 4:4 – Él respondió y dijo: Escrito está: No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.
La palabra de Dios tiene poder creativo:
Por la palabra de Jehová fueron hechos los cielos,
Y todo el ejército de ellos por el aliento de su boca. (Salmos 33:6) –
Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz. (Génesis 1:3) –
Jesús esperaría en la provisión amorosa de Su Padre. Confiaba en Su amor y fidelidad. Él dirá más adelante – Jesús les dijo: Mi comida es que haga la voluntad del que me envió, y que acabe su obra. (Juan 4:34) –
Satanás sigue mintiendo en la actualidad. Lo verdaderamente terrible es que usa a predicadores que se llaman a sí mismos cristianos para engañar a las personas: «¿No eres un hijo de Dios? ¿No eres tú un hijo del Rey? Un hijo del Rey no tiene que pasar necesidades, no se viste pobremente, no anda en autos viejos. Solo declara la palabra y tu realidad cambiará«.
El diablo es tan habilidoso que hasta ha hecho creer que la palabra del hombre tiene poder creativo, omo si fuera un pequeño dios.
Si tu palabra tiene poder, entonces, ¿Para qué esperar en Dios? ¡Solo decláralo y lo recibirás! Esa es la mentira que escuchan miles de evangélicos cada domingo. Es la que vende millones de libros.
Segunda mentira: Prueba a Dios
5Entonces el diablo le llevó a la santa ciudad, y le puso sobre el pináculo del templo, 6y le dijo: Si eres Hijo de Dios, échate abajo; porque escrito está:
A sus ángeles mandará acerca de ti,
y,
En sus manos te sostendrán,
Para que no tropieces con tu pie en piedra.
7Jesús le dijo: Escrito está también: No tentarás al Señor tu Dios. (Mateo 4:5 – 7) –
Al recibir la contundente respuesta basada en la Palabra de Dios, Satanás trató de usarlas también, pero para sus propios fines.
De alguna manera, el diablo llevó al Señor a la parte más alta del templo, que medía unos 150 metros, allí lo desafío a demostrar si esa confianza que decía tener en Dios era cierta. Solo debería lanzarse al vacío, y Dios enviaría ángeles a protegerlo, ya que la Palabra así lo decía. Satanás estaba tentando a Jesús para que probara el amor y cuidado del Padre: Si en verdad Dios era fiel, no tendría nada que temer.
Aquí tenemos otra sutil y destructiva mentira satánica: tergiversar la Palabra de Dios. Sacar los textos de contexto para hacerles decir otra cosa. El salmo 91 habla del cuidado de Dios sobre aquel que hace Su voluntad. No está diciendo que Dios respaldará cualquier cosa que hagamos. Dios no apoya la tontería. Nunca prometió respaldar cualquier acto temerario.
Hoy se llama a esta mentira como «paso de fe«. Los predicadores claman: «Dios lo dijo y Dios lo hará«, sacando textos de contexto, generalizando promesas. Con el pretexto de que «Todo es posible para Dios» llegan a decir: «¡Prueba a Dios!«. «Da el paso de fe y Dios te respaldará«. Personas que abandonan los tratamientos médicos, que se endeudan, que dejan trabajos, que ofrendan todo lo que tienen, tentando a Dios. Es Satanás hablando a través de los predicadores, «¿Dónde está tu fe?«, te dicen, «Da el paso de fe, tírate al vacío, que Dios te respaldará«.
La respuesta del Señor fue terminante: – Jesús le dijo: Escrito está también: No tentarás al Señor tu Dios. (Mateo 4:7) –
Dios no es un genio de la lámpara, no es nuestro sirviente. Es un pecado utilizar mal Su palabra para exigirle que la cumpla. Es un pecado en el que se cae fácilmente creyendo que eso es tener fe.
Tercera mentira: Escoge el camino ancho
8Otra vez le llevó el diablo a un monte muy alto, y le mostró todos los reinos del mundo y la gloria de ellos, 9y le dijo: Todo esto te daré, si postrado me adorares. (Mateo 4:8, 9) –
Como no le dio resultado utilizar la Palabra de Dios, por lo que ahora recurrió a la abierta mentira. Aunque el Señor Jesús lo llamó el Príncipe de este mundo y afirmó que el mundo está bajo el maligno. Satanás no estaba en condiciones de darle nada, ya que todo es de Dios y toda autoridad proviene de Él. ¡El mentiroso y ruin llegó al extremo de decirle al Señor que se postre y le adore!
La tentación en realidad consistía en que el Señor Jesús tomase el camino fácil para reinar en el mundo, evitando la cruz. Era una tentación muy fuerte – [Ver – Pero os enseñaré a quién debéis temer: Temed a aquel que después de haber quitado la vida, tiene poder de echar en el infierno; sí, os digo, a este temed. (Lucas 12:5)] -. Recordemos la agonía en Getsemaní.
¿Para qué sufrir, si podía tenerlo todo ahora mismo? ¿Por qué seguir el propósito del Padre, si podía tener el suyo propio? ¿Por qué pasar por la angustia y el dolor?
Dios nos perfecciona a través de las pruebas. Son necesarias para nuestro crecimiento y madurez. Sin embargo, hoy se prometen milagros indiscriminados. En lugar de guiar a las personas en sus tribulaciones a buscar la voluntad de Dios, se les ofrece el camino ancho: ¡Su milagro hoy! ¡Venga a buscar su milagro! No se habla de pecado ni de arrepentimiento. No se menciona la ira de Dios ni el juicio. La oferta es que la vida cristiana es fácil y alegre.
El Señor Jesús no dejó que ese deseo minara su mente. En seguida dejó clara su autoridad ante la presunción satánica: – 10Entonces Jesús le dijo: Vete, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él sólo servirás. 11El diablo entonces le dejó; y he aquí vinieron ángeles y le servían. (Mateo 4:10 – 11) –
Lo echó y el diablo tuvo que obedecerlo. El que había pedido que lo adore postrado, se fue sin chistar. Pero estaría al acecho para volver en el momento adecuado.
Luego vinieron los ángeles y le sirvieron. El Padre proveyó todo lo que su Hijo necesitaba.
El diablo sabe mentir. Es mentiroso por naturaleza y hasta se disfraza de ángel de luz.
14Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz. 15Así que, no es extraño si también sus ministros se disfrazan como ministros de justicia; cuyo fin será conforme a sus obras. (2° Corintios 11:14, 15) –

Porque estos son falsos apóstoles,
obreros fraudulentos, que se disfrazan
como apóstoles de Cristo. Y no es
maravilla, porque el mismo Satanás
se disfraza como ángel de luz.
(2° Corintios 11:13, 14)
Si usted es pastor que ha predicado cosas como las que hemos mencionado o es un creyente que asiste a una iglesia de este tipo, por favor, apártese con su Biblia e indague. Despójese de toda idea preconcebida e invierta horas investigando. No dude que el mismo Espíritu que la escribió, le revelará la verdad.
Si después de haber inquirido con dedicación, esfuerzo y honestidad, llega a la conclusión de que estaba en lo correcto, entonces, siga adelante. Pero si descubre que estaba en un error, arrepiéntase, sea valiente y proclame la verdad.
El Señor Jesús nos dio el ejemplo de cómo hay que combatir las mentiras satánicas: Con la Palabra de Dios.
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